Santa Rosa de Copán, Honduras.

El plan de desarrollo del Hospital de Occidente continúa con la ejecución de proyectos de infraestructura, así como el diseño de un bloque materno-infantil, lo cual permitirá instalaciones adecuadas para atención de pacientes.

Un grupo de representantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) llegó al centro asistencial para iniciar con el proceso de construir y equipar un ala, donde se dé atención a mujeres embarazadas y recién nacidos.

El plan de desarrollo, el cual está siendo elaborado por un grupo de arquitectos estadounidenses, estipula acciones para mejorar infraestructura que ordenará el flujo de pacientes y accesos al centro.

“Hicimos una visita a Estados Unidos, patrocinada por Fundación Camo, se logró que una firma de ese país donara los planos de todo lo que es el hospital en sí y ordenarlo. Ya se hizo la visita de campo y esperamos que esté listo en unos dos meses”, explicó el director del Hospital de Occidente, Juan Carlos Cardona.

Al mismo tiempo, el Gobierno Central ejecuta cuatro proyectos de infraestructura en el interior del centro, que comprenden la construcción de una farmacia exclusiva para el área de consulta externa, una rampla de acceso directo desde el área de consulta hacia la de hospitalización, remodelación de la actual farmacia y la construcción de la sala de espera para los quirófanos.

Además se instalarán servicios sanitarios y habrá ambiente climatizado, entre otras mejoras.

Cardona indicó que la inversión para la unidad de maternidad y recién nacidos se estipula en un valor de 7.8 millones de dólares. El Hospital de Occidente se caracteriza por tener muchos desniveles debido a su topografía, lo cual hace que los accesos a personas con discapacidades o que deban ser trasladadas en camillas, salgan del centro e ingresen por el área de emergencias.

Se carece de un área adecuada de comidas, así como estacionamiento tanto para el personal que labora en el centro como para pacientes y familiares.

Al menos el 30% de los pacientes atendidos proceden de los departamentos de Santa Bárbara, Lempira y Ocotepeque, mientras que un 70% residen en Copán.