01/07/2022
01:55 AM

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Rosalila, el templo mejor preservado, cumple 30 años de su descubrimiento

Su construcción data del año 571 d.C. y parte de ella se aprecia al ingresar por una red de pequeños túneles situados debajo del complejo de la pirámide 16. Sobre ella hay otra estructura.

COPÁN RUINAS.

Tres décadas han transcurrido desde que el arqueólogo hondureño Ricardo Agurcia Fasquelle descubriera el templo Rosalila, estructura que sigue siendo uno de los hallazgos más importantes en la historia de la cultura maya y que atrae a miles de turistas cada año al sitio arqueológico de Copán.

Desde el hallazgo de la monumental estructura se han hecho enormes esfuerzos por lograr su conservación, lo cual la convierte en uno de los templos en mejores condiciones en el Parque Arqueológico de Copán.

Para poder ingresar y admirar el monumento cuya construcción data del año 571 d.C., un turista debe adquirir en la boletería el pase para entrar por un pequeño túnel situado debajo del complejo de la pirámide 16.

Foto: La Prensa

Descubridor. El arqueólogo hondureño Ricardo Agurcia habla sobre su hallazgo a un grupo de estudiantes, frente al templo 16, pirámide en cuyas entrañas se encuentra el templo Rosalila.
Una vez que ingresa por el pequeño acceso, debe caminar un par de metros para poder apreciar la enorme estructura, que se encuentra en perfecto estado y cuya principal característica es su estuco policromado y su color rosáceo.

Eliú Guerra, director del Parque Arqueológico de Copán, indicó que las autoridades del Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), hacen un enorme esfuerzo para conservar el monumento maya, ya que se trata de un ícono del sitio. Aseguró que solo el 20% de los turistas que llegan al parque deciden ingresar a la red de túneles y apreciar el templo enterrado Rosalila.

Datos
28,000 personas ingresan al Parque Arqueológico de Copán cada año.
1.9 metros de altura
mide Rosalila. Servía como santuario de veneración de los ancestros reales.
Cada año, según registros de IHAH, ingresa un promedio de 28,000 personas al sitio que es patrimonio de la humanidad.

Histórico hallazgo. El 23 de junio de 1989, el arqueólogo hondureño Ricardo Agurcia Fasquelle descubrió en las entrañas de la estructura 16, el templo Rosalila, hallazgo que, según su relato, lo dejó maravillado.

El templo de la cultura maya es la muestra mejor conservada de la arquitectura monumental de la referida civilización copaneca y una de las pocas en todo el mundo maya. “A medida que desenterrábamos la estructura que teníamos delante de nosotros, me quedaba asombrado, ya que todas las otras descubiertas hasta la fecha, estaban muy mutiladas.

Asimismo, el entusiasmo del equipo que me acompañaba se multiplicaba”, relató el arqueólogo.

Se trata de una pequeña pirámide, de casi 13 metros de altura, de tres pisos, que servía de santuario para la veneración de los ancestros reales, dado que sus paredes internas estaban cubiertas de hollín por el uso de incienso y la utilización de antorchas.

Agurcia Fasquelle encontró en su interior numerosos artefactos que reflejan prácticas religiosas antiguas, entre ellos siete incensarios de barro con carbón todavía adentro, así como cuchillos de pedernal ceremoniales, nueve cetros ceremoniales de pedernal, joyería tallada en jade, conchas de mar, espinas de mantarraya, vértebras de tiburón, uñas de jaguar y restos de pétalos de flores y agujas de pino.

“El descubrimiento del templo Rosalila ha sido la confirmación del alto nivel en el manejo de la arquitectura sagrada, en el que podemos ver con todo lujo de detalles la complejidad de sus creencias, su habilidad artística y sus conocimientos de arquitectura y construcción”, detalló.

Para el descubridor, el templo maya es un “verdadero documento histórico”, al que los antiguos copanecos “envolvieron cuidadosamente en un manto” de mortero blanco, en una elaborada ceremonia, que siguiendo las tradiciones mayas, preservaban los elementos sagrados para asegurar los ciclos de la vida y servir de fundamento para un nuevo ciclo, sobre el cual fue construido el templo 16.

Este mortero protege aún las numerosas capas de pintura original de Rosalila y asombra por su belleza estética y artística de esta joya arquitectónica.

Espero que todos los hondureños tomemos conciencia de la riqueza patrimonial que tenemos en Copán y que nos demos cuenta de que nuestros antepasados vivieron tiempos de gloria, gracias al arduo trabajo y gran fuerza de la organización civilizatoria de los mayas”, explica Agurcia.

Foto: La Prensa