Encantadora, creativa, hermosa e inteligente, así es Yariela García, la nueva representante del departamento de Comayagua en el Miss Honduras Universo 2026, quien, desde ya se perfila como una de las favortias del público.
Con su larga cabellera que acompaña sus movimientos con delicadeza, mientras sus ojos destellan como dos luceros en su rostro y una sonrisa que mezcla dulzura con sensualidad, la joven visitó las instalaciones de LA PRENSA para revelar detalles de su vida personal y su preparación ante el certamen.
Para Yariela, representar a Comayagua significa mucho más que portar el nombre de uno de los departamentos más emblemáticos de Honduras.
Esa banda simboliza el abrazo eterno de su abuela, quien nació en esa tierra colonial y marcó profundamente su vida.“Es un honor inmenso. Mi abuela, que prácticamente fue mi segunda mamá, nació en Comayagua y gran parte de mi familia también está ahí".
"Esta participación es para ella. Aunque ya no esté físicamente conmigo, siento que me acompaña todos los días. Estoy viviendo esta preparación con muchísimo más amor porque quiero dedicarle este triunfo a ella y también a Honduras”, expresó con evidente emoción.
Sus palabras pintaron un paisaje lleno de historia, calles coloniales y gente trabajadora, enfatizando que Comayagua es un lugar que le ha devuelto la confianza para luchar por uno de sus más grandes sueños de la infancia.
Evolución
Verla modelar, bailar y hablar frente a un público, hace que sea difícil imaginar que alguna vez sintió miedo de hacerlo, incluso, recuerda con mucha nostalgia cuando en varias ocasiones se puso a llorar por sentirse incapaz de lograrlo.
Pero con el tiempo, se autoconvenció que era el primer paso que debía dar para alcanzar sus sueños.“Yo era una niña muy tímida. Soñaba con ser presentadora de televisión, pero cada vez que tenía que hablar en público me paralizaba", confesó.
"En la universidad incluso lloré varias veces durante las exposiciones porque me quedaba completamente en blanco. Aun así, siempre me repetía que tenía que enfrentar ese miedo".
"Decía: ‘Yo voy a exponer’, aunque me diera terror. Poco a poco fui venciendo esa inseguridad hasta que las oportunidades comenzaron a llegar”, recordó. Aquella joven que temblaba frente a sus docentes y compañeros, terminó graduándose de Mercadotecnia en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras con distinción honorífica Cum Laude a los 20 años.
Casi de inmediato, se le presentó la oportunidad de iniciar una carrera en la televisión nacional, demostrando queel miedo se puede transformar en valentía.
Trayectoria
Al verse rodeada de reflectores y farándula, Yariela decidió participar en el Miss Grand Honduras, llegando únicamente al top 10. Pero años más tarde, lo volvió a intentar con determinación y logró viajar a Tailandia a representar a Honduras en el Miss Grand International.
Entre los recuerdos más intensos de esa experiencia permanece el traje típico que la llevó a destacar entre los mejores del mundo y que, literalmente, puso a prueba toda su resistencia.
“Cuando anunciaron que Honduras estaba entre los mejores trajes nacionales casi lloré. Lo primero que hice fue mirar al cielo porque sabía cuánto me había esforzado. Mucha gente veía el traje y pensaba que solo era vistoso, pero muy pocos sabían que pesaba más de 70 libras".
"Caminar durante horas con ese peso y en tacones fue un reto enorme, pero aprendí que los nervios pueden convertirse en adrenalina cuando uno decide confiar en sí mismo”, relató.
Proyección social
Más allá de la corona, su mayor proyecto va dirigido hacia la niñez hondureña y el desarrollo personal de cientos de jóvenes. “Mi sueño siempre ha sido crear una fundación para ayudar a niños en condición de vulnerabilidad.
Quiero enseñarles que todos tenemos un propósito y que no venimos al mundo únicamente para trabajar y sobrevivir. Me gustaría que algún día un niño pudiera decir que una charla cambió su forma de ver la vida y que gracias a eso descubrió aquello que realmente quería hacer para ayudar a los demás.
Ese sería el legado más grande que podría dejar”, afirmó. Con esa filosofía, Yariela ve el certamen como una plataforma para sembrar esperanza y hacer brillar a otros.
Ejemplo
Yariela dedica parte de su tiempo a impartir conferencias de motivación y empoderamiento femenino, convencida de que ninguna mujer debe depender emocional ni económicamente de otra persona para alcanzar sus metas.
Yariela confesó que una de las exreinas hondureñas que más admira es Bélgica Suárez, por lo que aspira construir un camino similar al de ella.