23/04/2026
02:03 AM

Renace Nueva Orleáns

Comparsas y carrozas desfilaron anoche, bajo la llovizna, por el barrio Francés de Nueva Orleáns en un empecinado renacimiento del carnaval, a casi seis meses del huracán 'Katrina' que devastó la ciudad y desplazó a medio millón de personas.

Comparsas y carrozas desfilaron anoche, bajo la llovizna, por el barrio Francés de Nueva Orleáns en un empecinado renacimiento del carnaval, a casi seis meses del huracán 'Katrina' que devastó la ciudad y desplazó a medio millón de personas.

El éxodo de habitantes ha creado este año el fenómeno de las celebraciones del festival pagano en ciudades de otros estados como Kentucky, Florida o Colorado, que no lo tenían, pero Nueva Orleáns espera que la culminación sea rutilante en el Mardi Grass, el 28 de febrero.

Al atardecer, bajo una llovizna intermitente y entre multitudes ralas, el 'rey y la reina de Pigmalión', sobre una carroza ornamentada con largas telas de color violeta y una enorme corona dorada, encabezaron el desfile.

El 29 de agosto pasado el paso cercano del huracán 'Katrina' levantó las aguas del Lago Pontchartrain, al norte de Nueva Orleáns.

/home/laprensa/imagenes/fotos/2006/interiores/4945.jpg

El perro chiguagua llamado Tito también forma parte de las celebraciones del carnaval en el barrio Francés.

Secuelas

La ruptura de varios diques de contención de las aguas dejó el 80 por ciento de la ciudad anegada por un torrente contaminado de desechos urbanos, cuerpos en descomposición, residuos de hospitales y combustible de miles de automóviles.

Las escenas de decenas de miles de damnificados aislados por las aguas durante días en el estadio Superdome y el Centro de Convenciones, y las altas y largas pilas de basura y ropas abandonadas han quedado en el pasado.

Pero la ciudad sigue, en su mayor parte, deshabitada, sin agua potable, sin electricidad y sin comercio.

Hubo mucho debate en torno a la celebración del carnaval, un gesto de esperanza promovido por el alcalde, Ray Nagin, y los empresarios y pobladores que se niegan a que muera la ciudad. 'Si nos hubieran privado del carnaval y de Mardi Grass, todos se habrían ido y nadie hubiese retornado', dijo el cineasta Chappy Hardy.

Los festejos comprenden ruidosos y musicales desfiles de comparsas que mezclan tradiciones de indígenas norteamericanos, de negros esclavos y liberados, de aventureros franceses, de bohemia y lujuria, que daban negocio a las 38 mil habitaciones de hotel disponibles antes. EFE

/home/laprensa/imagenes/fotos/2006/interiores/4946.jpg

Tray Thomson, izquierda, y Janine Hayes lucen sus vestuarios en el restaurante Anthony durante el desfile del Mordi Grass.