Olancho, Honduras.
Gracias al financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se reanudaron los trabajos de rehabilitación y mejoramiento del tramo carretero de los municipios de San Francisco de la Paz, Gualaco y San Estebán, en Olancho. como parte de las obras del corredor agrícola que comunicará con Colón.
Con un costo de $50 millones, el BID mediante préstamo inyectó los fondos para dar continuidad a los 128 kilómetros que contempla el Corredor Agrícola entre Olancho y Colón, lo que facilitará el transporte de mercaderías entre el centro y oriente del país hacia Puerto Castilla.
“Es un tramo importante que se reactiva. Son 400 kilómetros de carretera en total que forman parte de este corredor. Este es un proyecto que permitirá la incorporación de las zonas productivas con alto potencial en la ganadería y la agricultura como parte del desarrollo en el país”, explica Roberto Ordóñez, titular de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep).
Los trabajos de pavimentación del tramo El Carbón en Olancho, hacia Bonito Oriental, avanzan significativamente. Las obras se centran en movimiento de tierra, instalación de alcantarillas y construcción de cajas puente.
La inversión ha mejorado el transporte de pasajeros y carga en Olancho y Colón. Esperan que todo esté concluido a inicios de 2016.
Las obras
Se han completado 83 de los 181 kilómetros planificados para el presente año, lo que representa un ahorro de tiempo de media hora para las personas que viajan entre Olancho y Colón.
“La construcción de estos tramos nos abre una gran oportunidad en la producción agrícola y ganadera. Olancho y Colón son los más beneficiados y el impacto se verá cuando Trujillo reciba muchos olanchanos en sus playas y los productores mejoren con la comercialización de sus productos”, dice Miguel Méndez, alcalde de San Esteban, Olancho.
Más allá de las mejoras de la red vial, el proyecto también da empleo a los pobladores de las comunidades vecinas. Se ha empleado a 325 personas, entre profesionales y personal de campo.
“Gracias al trabajo temporal ahora tengo cómo darles de comer a mis hijos y eso me beneficia, pues soy una madre soltera”, refiere Dinora Santos, quien labora como banderillera en la carretera.
Según Insep, cada día transitan unos 500 vehículos, cifra que con la mejora del corredor se incrementará.
“Se mejora la accesibilidad para potenciar la integración entre la región del Atlántico. No solo es la carga y pasajeros que se benefician. El impacto es para todos porque esto permite también tener otras fuentes de empleo”, expresa Francisco Urbina, vicealcalde de Gualaco.
El proyecto continuará de Bonito Oriental a Puerto Castilla para completar el tramo desde San Francisco La Paz hasta Colón y luego priorizar la construcción desde San Francisco La Paz a Catacamas y terminar la red que está inconclusa hacia Tegucigalpa.
Impacto ambiental
Una de las prioridades en los trabajos de mejora de la red vial es la conservación de los ecosistemas. Para ello se han tomado las medidas adecuadas para la protección del ambiente.
Dentro de la ejecución de las obras físicas se ha diseñado una estrategia para la protección de especies en peligro de extinción, como el colibrí esmeralda. “Se hizo un consenso entre el Gobierno, organizaciones y pobladores y llegamos al acuerdo de proteger el hábitat de las especies. Por eso nuestro objetivo es que los trabajos de pavimentación, sobre todo en el tramo Gualaco y San Esteban, incluyeran la conservación de los ecosistemas y especies como el colibrí esmeralda”, indica Urbina.
Las obras de protección del hábitat del colibrí esmeralda se desarrollan en la comunidad de El Ciruelo, San Esteban, adonde hay remanentes de bosque seco tropical, cuyo costo alcanza casi los dos millones de lempiras.
Entre las obras ambientales complementarias para conservar el ecosistema están los estudios y diseños para la conversión y cierre técnico ambiental del botadero municipal de San Esteban, que comprende 86.6 hectáreas de bosque seco, adonde se depositan los desechos a cielo abierto.
Este botadero afecta el entorno ecológico y el hábitat del colibrí esmeralda y por eso urge la construcción de un relleno sanitario manual.
Control de calidad
Los supervisores de la obra garantizan la calidad en la construcción de la red vial, donde supervisan cada área de trabajo de las cuadrillas que se diseminan a lo largo de los 46 kilómetros que ahora se construyen.
Las obras comprenden la conformación de la superficie de rodadura, la pavimentación con doble tratamiento asfáltico, la remoción de derrumbes, pequeñas obras de estabilización y contención de laderas, mejoramiento del sistema de drenaje, limpieza de alcantarillas, cunetas, control de la erosión, señalamiento horizontal y vertical, entre otras.
Con la finalización de estos kilómetros se beneficiarán en forma conjunta la agricultura, la industria y el turismo de la zona, impulsando el desarrollo socioeconómico de las comunidades rurales que el tramo carretero atraviesa, contribuyendo con la reducción de la pobreza. “Hace unos años atrás este tramo lo hacíamos en cuatro horas, ahora se logra en 50 minutos. Estamos alegres por esto, es un gran avance para estos pueblos que por años estuvieron en el olvido, expresa Roque Escobar, alcalde de Gualaco.
Gracias al financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se reanudaron los trabajos de rehabilitación y mejoramiento del tramo carretero de los municipios de San Francisco de la Paz, Gualaco y San Estebán, en Olancho. como parte de las obras del corredor agrícola que comunicará con Colón.
Con un costo de $50 millones, el BID mediante préstamo inyectó los fondos para dar continuidad a los 128 kilómetros que contempla el Corredor Agrícola entre Olancho y Colón, lo que facilitará el transporte de mercaderías entre el centro y oriente del país hacia Puerto Castilla.
“Es un tramo importante que se reactiva. Son 400 kilómetros de carretera en total que forman parte de este corredor. Este es un proyecto que permitirá la incorporación de las zonas productivas con alto potencial en la ganadería y la agricultura como parte del desarrollo en el país”, explica Roberto Ordóñez, titular de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos (Insep).
Los trabajos de pavimentación del tramo El Carbón en Olancho, hacia Bonito Oriental, avanzan significativamente. Las obras se centran en movimiento de tierra, instalación de alcantarillas y construcción de cajas puente.
La inversión ha mejorado el transporte de pasajeros y carga en Olancho y Colón. Esperan que todo esté concluido a inicios de 2016.
Pronto se comenzarán las obras de Bonito Oriental a Puerto Castilla en Trujillo.
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Se han completado 83 de los 181 kilómetros planificados para el presente año, lo que representa un ahorro de tiempo de media hora para las personas que viajan entre Olancho y Colón.
“La construcción de estos tramos nos abre una gran oportunidad en la producción agrícola y ganadera. Olancho y Colón son los más beneficiados y el impacto se verá cuando Trujillo reciba muchos olanchanos en sus playas y los productores mejoren con la comercialización de sus productos”, dice Miguel Méndez, alcalde de San Esteban, Olancho.
Más allá de las mejoras de la red vial, el proyecto también da empleo a los pobladores de las comunidades vecinas. Se ha empleado a 325 personas, entre profesionales y personal de campo.
“Gracias al trabajo temporal ahora tengo cómo darles de comer a mis hijos y eso me beneficia, pues soy una madre soltera”, refiere Dinora Santos, quien labora como banderillera en la carretera.
Según Insep, cada día transitan unos 500 vehículos, cifra que con la mejora del corredor se incrementará.
“Se mejora la accesibilidad para potenciar la integración entre la región del Atlántico. No solo es la carga y pasajeros que se benefician. El impacto es para todos porque esto permite también tener otras fuentes de empleo”, expresa Francisco Urbina, vicealcalde de Gualaco.
El proyecto continuará de Bonito Oriental a Puerto Castilla para completar el tramo desde San Francisco La Paz hasta Colón y luego priorizar la construcción desde San Francisco La Paz a Catacamas y terminar la red que está inconclusa hacia Tegucigalpa.
Impacto ambiental
Una de las prioridades en los trabajos de mejora de la red vial es la conservación de los ecosistemas. Para ello se han tomado las medidas adecuadas para la protección del ambiente.
Dentro de la ejecución de las obras físicas se ha diseñado una estrategia para la protección de especies en peligro de extinción, como el colibrí esmeralda. “Se hizo un consenso entre el Gobierno, organizaciones y pobladores y llegamos al acuerdo de proteger el hábitat de las especies. Por eso nuestro objetivo es que los trabajos de pavimentación, sobre todo en el tramo Gualaco y San Esteban, incluyeran la conservación de los ecosistemas y especies como el colibrí esmeralda”, indica Urbina.
Las obras de protección del hábitat del colibrí esmeralda se desarrollan en la comunidad de El Ciruelo, San Esteban, adonde hay remanentes de bosque seco tropical, cuyo costo alcanza casi los dos millones de lempiras.
Entre las obras ambientales complementarias para conservar el ecosistema están los estudios y diseños para la conversión y cierre técnico ambiental del botadero municipal de San Esteban, que comprende 86.6 hectáreas de bosque seco, adonde se depositan los desechos a cielo abierto.
Este botadero afecta el entorno ecológico y el hábitat del colibrí esmeralda y por eso urge la construcción de un relleno sanitario manual.
Control de calidad
Los supervisores de la obra garantizan la calidad en la construcción de la red vial, donde supervisan cada área de trabajo de las cuadrillas que se diseminan a lo largo de los 46 kilómetros que ahora se construyen.
Las obras comprenden la conformación de la superficie de rodadura, la pavimentación con doble tratamiento asfáltico, la remoción de derrumbes, pequeñas obras de estabilización y contención de laderas, mejoramiento del sistema de drenaje, limpieza de alcantarillas, cunetas, control de la erosión, señalamiento horizontal y vertical, entre otras.
Con la finalización de estos kilómetros se beneficiarán en forma conjunta la agricultura, la industria y el turismo de la zona, impulsando el desarrollo socioeconómico de las comunidades rurales que el tramo carretero atraviesa, contribuyendo con la reducción de la pobreza. “Hace unos años atrás este tramo lo hacíamos en cuatro horas, ahora se logra en 50 minutos. Estamos alegres por esto, es un gran avance para estos pueblos que por años estuvieron en el olvido, expresa Roque Escobar, alcalde de Gualaco.