25/03/2026
12:01 AM

Reanudan lazos tras 25 años

Irak y Siria reanudaron ayer sus relaciones diplomáticas interrumpidas hace más de 25 años, un acercamiento histórico entre dos vecinos que supone una mayor presión a la administración estadounidense para que cambie de política con Damasco.

Irak y Siria reanudaron ayer sus relaciones diplomáticas interrumpidas hace más de 25 años, un acercamiento histórico entre dos vecinos que supone una mayor presión a la administración estadounidense para que cambie de política con Damasco.

La Casa Blanca respondió rápidamente a este anuncio pidiendo a Siria que muestre su apego al “compromiso constructivo” con el gobierno iraquí y ponga fin al flujo de combatientes extranjeros a Irak.

Ambas naciones anunciaron la normalización total de sus relaciones el último día de una visita a Bagdad del jefe de la diplomacia siria, Walid Muallem, cuyo país está acusado de desestabilizar Irak, que sufre una ola de violencia diariamente.

Seguridad

El primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, dijo a Muallem al respecto que Siria debería hacer más para ayudar a restablecer la seguridad en Irak, y éste se comprometió a contribuir a pacificar Irak.

“Acabamos de llegar a un acuerdo en virtud del cual las relaciones diplomáticas rotas hace un cuarto de siglo han sido completamente restablecidas”, dijo el ministro iraquí de Relaciones Exteriores, Hoshyar Zebari, en conferencia de prensa en Bagdad.

Precisó que los dos países van a “cooperar en materia de seguridad” y que sus expertos se reunirán para discutir acerca de esas cuestiones.

El jefe de la diplomacia siria terminó ayer su primera visita a Bagdad desde la caída de Saddam Hussein.

Muallem expresó la esperanza de que su visita abra “nuevas perspectivas de cooperación”.

Siria está acusada de apoyar a algunas milicias iraquíes y dejar entrar a combatientes que vienen a engrosar las filas de la guerrilla, que atacan diariamente a la población.

Cooperación

El ministro sirio dijo que su visita “tiene como objetivo construir un nuevo mecanismo de cooperación”. “Mientras haya una voluntad política y buenas intenciones, creo que la cuestión de seguridad será bien estudiada por los expertos de ambos países”.

Muallem condenó “el terrorismo hacia el pueblo y las instituciones iraquíes”. “Queremos incrementar la cooperación política y económica y sobre seguridad”, explicó.

Según el ejército estadounidense, entre 50 y 70 combatientes atraviesan todos los meses la frontera entre Irak y Siria. En este contexto de apertura política para intentar recuperar la seguridad en Irak, el presidente, Jalal Talabani, viajará el sábado a Irán, país vecino, aliado de Siria y también acusado de apoyar a los insurgentes iraquíes y atizar la violencia religiosa.

Zebari negó que Irak, Siria e Irán vayan a celebrar una cumbre tripartida. Siria e Irán son los dos enemigos de Estados Unidos en la región, pero recientemente se han multiplicado las voces a favor de que Washington mantenga conversaciones con estos países.

En 1980, al comienzo de la guerra que estalló entre Irak e Irán, el régimen de Saddam Hussein rompió sus relaciones diplomáticas con Siria para protestar por el apoyo de Damasco a Teherán.

Aun cuando los dos países estaban dirigidos en ese entonces por el partido Baas, permanecieron sin contactos hasta la caída de Saddam Hussein, con excepción de un ligero acercamiento a fines de los años 1990.

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La población iraquí continúa viviendo una intensa ola de violencia en la ciudad de Bagdad.

Piden no mandar más combatientes

La Casa Blanca pidió a Siria ayer que muestre su apego al “compromiso constructivo” con el gobierno iraquí y ponga fin al flujo de combatientes extranjeros hacia Irak después de que Damasco y Bagdad reanudaron relaciones diplomáticas.

“Hemos alentado siempre a los vecinos de Irak a respaldar y asistir al gobierno de unidad en Irak”, dijo el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.

“Siria debe demostrar que se compromete a una participación constructiva y a fomentar un Irak que se pueda gobernar, sostener y defender por sí mismo”, sostuvo el portavoz.

“Uno de los primeros pasos que podría tomar Siria es fortalecer su frontera con Irak y detener el flujo de combatientes extranjeros hacia ese país”, añadió.

“Acabamos de llegar a un acuerdo en virtud del cual las relaciones diplomáticas rotas desde hace un cuarto de siglo han sido completamente restablecidas”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores iraquí, Zebari.

“La bandera iraquí ondeará así en Siria y la bandera siria será izada en Irak”, añadió.

El canciller dijo que se acordó una cooperación más estrecha en seguridad, tras repetidas acusaciones de Estados Unidos de que Siria hace la vista gorda a los insurgentes sunitas que cruzan ilegalmente hombres y materiales al otro lado de la frontera.