Tegucigalpa, Honduras.

Con una reserva de capital de más de 16,000 millones de lempiras y alrededor de 270,000 afiliados, el Régimen de Aportaciones Privadas (RAP) emprendió la transición para crear una Administradora de Fondos de Pensiones y Cesantías en consonancia con lo dispuesto en la nueva Ley de Protección Social publicada en La Gaceta el pasado 17 de julio.

Bajo ese esquema, el RAP continuará administrando las cuentas individuales vigentes de sus afiliados que decidan continuar en el sistema y las que resulten en el futuro, para lo cual le ha dado vida a la Administradora de Fondos de Pensiones Solidaria (AFP-Solidaria).

A partir de la vigencia de la Ley de Protección Social para una Vida Mejor, el RAP cuenta con un plazo adicional de tres meses -es decir hasta el 17 de noviembre del año en curso- para adaptarse a las nuevas atribuciones y obligaciones derivadas de la referida legislación.

Una vez concluido ese periodo, trabajadores y patronos afiliados al RAP continuarán realizando sus aportaciones, que serán depositadas en una cuenta individualizada del trabajador y en un fondo de reserva laboral hasta que entre en vigor la nueva Ley de Administración de Fondos de Pensiones y Cesantías que dará la libertad a los cotizantes de trasladar sus aportaciones a una administradora privada de su predilección.

En este punto, el actuario y miembro de la junta interventora del Seguro Social, Roberto Carlos Salinas, explicó que el RAP tendrá que ser mucho más competitivo para que la gente se quede y no se vaya a otra AFP.

“Va a tener que ser una buena administradora de fondos de pensiones y cesantías”, dijo.

La ventaja del RAP es que se trata de una institución sin fines de lucro y ofrecerá mejores beneficios que las administradoras privadas no tienen, como préstamos personales y de viviendas, así como mejor rentabilidad de su dinero.

Trabajadores y empleadores aportan cada uno el 1.5% al RAP para un total de 3%. Esto queda igual bajo la nueva ley.

“El RAP es el único que no tendrá fines de lucro y seguramente eso permitirá planes especiales para sus afiliados. Esto, más un adecuado servicio personalizado y una estrategia de comunicación y venta, seguramente permitirá que se quedan con más del 50% del mercado”, vaticinó Salinas.

Además de contar con una AFP, el RAP tendrá un fondo de hipotecas aseguradas con las que se podrá seguir otorgando facilidades que permitan la inclusión financiera del trabajador en el campo de la vivienda, igual que el FHA de Guatemala, agregó.

RAP no desaparece

José Luis Baquedano, representante obrero ante la junta directiva del RAP, confirmó que como punto de partida se ha procedido a la creación de la AFP-Solidaria como ente con las atribuciones legales para captar aportaciones de los afiliados.

Aclaró que con la ley, el RAP no desaparece como institución, sino que únicamente los faculta para que trabajen con una AFP, conservando los beneficios de prestamos personales y de vivienda, las becas de estudios y préstamos de salud para los cotizantes.

El dirigente descartó que bajo este nuevo esquema ocurra una desbandada de afiliados y la consecuente descapitalización del sistema porque la gente teme cotizar o trasladar sus aportaciones al Seguro Social por todo el latrocinio que ha ocurrido en esa institución.

“En el RAP se ha demostrado que hay una administración transparente, con buena rentabilidad, y que los fondos están ahí garantizados porque se hallan en cuentas individuales. Además de eso, cualquier trabajador que se afilie a la AFP-Solidaria gozará de todos los beneficios que ofrece el RAP”, puntualizó.

Jimmy Dacaret, presidente de la Asociación Nacional de Industriales (Andi), consideró que convertir el RAP en una AFP es una mala decisión porque los fondos de sus afiliados pasarán al Seguro Social y explicó que los únicos que no podrán decidir irse a una administradora privada son los que mantienen deudas con el RAP.