Policías antimotines lanzaron bombas lacrimógenas este sábado a cientos de familiares de víctimas de la guerra civil guatemalteca (1960-1996), que rechazaban un desfile militar para conmemorar el 136 aniversario de la creación del Ejército, observó un periodista de la AFP.
La jornada de protesta comenzó en la mañana y su objetivo era llegar al Palacio Nacional de la Cultura, en el centro histórico de la capital, donde estaba el mando militar observando un desfile, pero a escasos 200 metros fue disuelta por la policía.
'Nuestro objetivo era exigir justicia por los miles de detenidos y desaparecidos por el Ejército genocida, pero por lo visto la represión sigue siendo la política de este gobierno' del presidente Oscar Berger, dijo a la AFP una de las manifestantes, Wendy Méndez.
'La historia de represión se vuelve a repetir, es lamentable porque la protesta era pacífica, somos estudiantes, trabajadores y padres de familia', agregó, mientras los tambores que portaban no dejaban de sonar y los manifestantes coreaban 'Ejército asesino'.
Méndez comentó que algunos niños que participaban en la manifestación, así como varios adultos, salieron afectados por los gases lacrimógenos pues presentaban quemaduras en la piel y náuseas. Sin embargo, la policía hasta el momento no reportó detenidos.
Cientos de militares desfilaron este sábado para mostrar el equipo de las fuerzas de aire, mar y tierra, ante el mando militar y autoridades, encabezadas por el presidente Berger y el ministro de la Defensa, Cecilio Leiva.
Las organizaciones han exigido infructuosamente al gobierno que el 30 de junio sea declarado como Día de los Héroes y Mártires. Los 36 años de guerra que vivió Guatemala hasta 1996 cuando se firmó la paz, dejaron 200 mil muertos o desaparecidos, según el informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, presentado en 1999 con el auspicio de las Naciones Unidas. El reporte acusa del 93 por ciento de los crímenes al Ejército.