El ex presidente Manuel Zelaya podría presentarse en calidad de testigo protegido ante los tribunales de justicia, aunque eso no le asegura que le anulen los juicios de corrupción en su contra, dijo ayer el asesor del Ministerio Público, Rigoberto Espinal Irías.
“Él podría ser también un testigo protegido porque su declaración es bien importante para la Comisión de la Verdad. Caminos legales hay; lo que sucede es que el Ministerio Público no puede decir ‘yo voy a retirar esas acciones, esos requerimientos fiscales’”, expresó. Espinal barajó algunas alternativas de un posible retorno de Zelaya.
El Código Procesal hondureño tiene varios caminos para la extinción de responsabilidad penal, aparte del indulto y la anmistía, explicó. Una de esas opciones legales que le quedan a Zelaya es que pida, ante las judicaturas donde se ventilan sus casos, que se anulen las causas.
Para ello debe presentarse ante el juez y “exponer las causas de nulidad que pueda invocar por haberse violentado alguna formalidad de la ley o alguna disposición de la cual pueda depender la existencia del debido proceso”.
“Pero es necesaria la presencia del imputado. Tiene que estar en la audiencia inicial y decir allí cuáles son las causas que lo motivan para pedir esa nulidad; está la suspensión de la persecución penal, pero la persecución penal se puede suspender sólo por delitos en que la pena, en su término medio, no exceda los seis años”.