El nombre del saliente primer ministro británico, Anthony Blair, suena ya como posible sucesor de Paul Wolfowitz al frente del Banco Mundial, BM, aseguró el premio Nobel de Economía 2001 y ex vicepresidente del organismo, Joseph Stiglitz.
'Blair es claramente un líder político que tiene el tipo de contactos que uno necesita, que sería útil como presidente de la institución', señaló.
Para Stiglitz 'sería bueno para la institución' la incorporación de Blair, quien la semana pasada anunció su dimisión.
En medio del escándalo por el aumento de sueldo a su novia Shaha Riza, Wolfowitz decidió la víspera renunciar a su cargo al frente del BM a partir del 30 de junio.
Además de Blair, otros nombres se han mencionado como el del ex subsecretario de Estado Robert Zoellick y el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker.
Por regla no escrita, el presidente del Banco Mundial es designado por Estados Unidos y el del Fondo Monetario Internacional (FMI) por parte de Europa.
Blair visitó por última vez a Bush
El primer ministro británico, Tony Blair, concluyó ayer una visita de dos días a Washington, que pone punto final a una estrecha alianza con George W. Bush, poco días antes de dejar su puesto al frente del gobierno de Gran Bretaña.
En una conferencia de prensa conjunta en los jardines de la Casa Blanca, Blair se despidió de la capital estadounidense, pues el 27 de junio dejará el cargo, tras una década de respaldar incondicionalmente la política exterior de Estados Unidos.
'Sé que el mundo necesita coraje, y sé que este buen hombre es un hombre valiente', dijo Bush. '¿Echaré de menos trabajar con Tony Blair? Apuesten que sí. Absolutamente. ¿Puedo trabajar con el próximo? Desde luego', agregó.
Blair dijo que su sucesor, el ministro de Finanzas Gordon Brown, será un 'gran primer ministro'. 'Sé que él también cree en la relación con Estados Unidos. Creo que continuaremos siendo un firme e incondicional aliado en la lucha contra el terrorismo en Irak, Afganistán y en otras partes'.
La historia juzgará
Irak significó un duro golpe a la popularidad de Blair en Gran Bretaña, pero el primer ministro se mostró categórico sobre su respaldo a Bush en esa controvertida incursión.
'Pensé entonces, y pienso ahora, que fue la decisión correcta. La historia hará un juicio en su momento', dijo Blair.
En Londres, Brown prometió abrir un nuevo capítulo político tras ser confirmado por el Partido Laborista como futuro primer ministro, pero descartó sugerencias de frialdad hacia Bush.
Último encuentro
En la Casa Blanca, Bush y Blair hablaron de la provincia sudanesa de Darfur. Ambos líderes demandaron terminar con el genocidio.