Deficiencias en la pintura, falta de organización y daños en puertas son algunos de los factores que han interrumpido la inauguración de la piscina olímpica recién habilitada en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH.
La piscina debió ser finalizada desde el 30 de mayo de 2009, sin embargo, varios problemas han hecho que dos años más tarde, la obra aún no sea recibida por las autoridades universitarias.
El proyecto inició el 29 de septiembre de 2008, cuando la UNAH dio la orden de inicio a la compañía Tecnisa como supervisora de la obra.
Se estimó como costo inicial los 17 millones de lempiras, no obstante, un año más tarde se plantearon varios cambios que dieron como resultado que la obra valiera 4 millones más de lo presupuestado.
La UNAH ha concedido a la compañía constructora, ITEC, al menos cuatro ampliaciones de tiempo.
Las razones han sido varias, entre ellas destacan la falta de organización a no remover chatarra del lugar donde se construiría el plantel, problemas de pagos en la compañía supervisora y la ampliación del proyecto requerida por autoridades universitarias.