El presidente Porfirio Lobo Sosa condecoró ayer con la Orden José Cecilio del Valle en el Grado de Gran Cruz de Plata, a Julissa Reynoso, subsecretaria de Estado Adjunta para Asuntos de Cuba, América Central y el Caribe de Estados Unidos, por su apoyo al fortalecimiento de la democracia y su contribución a superar la crisis política que sufrió la nación.
En ese sentido, Reynoso, quien cesa en su cargo en el Departamento de Estado para fungir como embajadora en Uruguay, aseguró que recibir tan alta distinción es un alto honor para su persona.
“Gracias al Presidente a quien tanto cariño le hemos tenido y ha sido un amigo, colega, compañero y cómplice en muchas cosas que en estos últimos años he estado trabajando”, afirmó.
Subrayó que durante su paso por el gobierno estadounidense se ha sentido como una “representante especial de Honduras” por quien trabajó para levantar la suspensión de su participación en la OEA (Organización de Estados Americanos) y avanzar en materia de seguridad.
“Es un testamento, la gran amistad, el trabajo y el esfuerzo, que se ha logrado con ustedes hondureños y con el Gobierno del presidente Lobo, que es grato traer recursos y apoyo político”, dijo Reynoso.
La galardonada garantizó que “Estados Unidos está totalmente dedicado a Honduras”. “Durante mi periodo como subsecretaria de estado, el presidente Obama y la secretaria Clinton, me señalaron de manera muy clara, que el compromiso con el pueblo y Gobierno hondureño es permanente, pues es un asunto no solamente de compromiso político, sino de amistad”, manifestó.
Valoró los esfuerzos y el compromiso del mandatario en enfrentar la plaga del tráfico de drogas, crear una Tasa de Seguridad, promover la reconciliación nacional, apoyar la Comisión de la Verdad y Reconciliación y propiciar el cumplimiento de sus recomendaciones.