19/04/2026
10:12 AM

Parlacén, órgano político centroamericano considerado refugio de corruptos

El Parlamento Centroamericano, Parlacén, con sede en Guatemala, considerado refugio de políticos corruptos, centrará parte de la atención de los mandatarios del istmo durante la cumbre del miércoles en esta capital, que nuevamente analizarán su funcionamiento y cómo hacerlo más operante.

    El Parlamento Centroamericano, Parlacén, con sede en Guatemala, considerado refugio de políticos corruptos, centrará parte de la atención de los mandatarios del istmo durante la cumbre del miércoles en esta capital, que nuevamente analizarán su funcionamiento y cómo hacerlo más operante.

    En la cita centroamericana, sin embargo, estarán ausentes los gobernantes de Costa Rica, Honduras y Panamá.

    El Parlacén, conformado por 20 diputados por país de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, tiene como observadores a México, Venezuela, República Dominicana, Puerto Rico y Taiwán. Costa Rica no se ha integrado alegando la inutilidad de la institución.

    Fue creado en 1987 en medio de compromisos adquiridos para buscar la paz en Centroamérica, azotada por las guerras civiles de El Salvador, Guatemala y Nicaragua, e inició operaciones en 1991.

    Pese a sus buenos propósitos, una de las principales debilidades del Parlacén es que los gobernantes de aquella época, entre ellos el Premio Nobel de la Paz 1987 y actual presidente de Costa Rica, Oscar Arias, dispusieron que sus resoluciones no fueran vinculantes.

    Otra de las críticas a esta institución es que en sus escaños se sientan automáticamente los presidentes y vicepresidentes de los países miembros al concluir sus mandatos, prorrogando su imnunidad para eludir, en muchos casos, a la justicia, además de los altos costos económicos para los signatarios.

    Es el caso del ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo, quien se refugió en México en febrero de 2005, luego de que la Corte de Constitucionalidad, máxima instancia del país, resolviera despojarlo de la inmunidad para ser sentado en el banquillo de la justicia.

    Asimismo, el ex gobernate nicaragüense Arnoldo Alemán, acusado y condenado a 20 años de prisión domiciliaria por actos de corrupción, se refugió en el Parlacén, mientras otros de sus miembros han sido detenidos por casos de narcotráfico.