TEGUCIGALPA. El Congreso Nacional aprobó ayer un financiamiento por cien millones de dólares negociados por el Gobierno con la banca suiza, dinero que servirá para financiar el desfase en los ingresos tributarios.

El decreto fue aprobado seguido de un relajo de los diputados de Libre, quienes empezaron a gritar y proferir insultos a los miembros de la junta directiva, exigiendo que se les diera la palabra.

Denunciaron que el préstamo era no solo para pagar aguinaldos, sino para el pago de prestaciones a miles de empleados públicos que serán despedidos.

Ante el desorden, el diputado liberal Darío Banegas reclamó fuertemente al presidente en funciones, Antonio Rivera Callejas, que diera la palabra a los diputados de Libre para que expresaran sus reclamos en vez de que se fueran a las calles.

“Quién les ha dicho que los cachurecos son los dueños de Honduras; los responsables de este país somos todos y aquí nadie es más que nadie”, reclamó Banegas. Rivera Callejas indicó que a nadie se le había negado la palabra y señaló con nombres a los diputados de Libre que expusieron sus puntos de vista.

Para calmar el desorden tuvo que asumir la sesión Mauricio Oliva, quien advirtió que con gritos no se iba a entender con nadie, por lo que invocó la calma.