O.J. Simpson fue acusado de 11 delitos graves por robo a mano armada y afronta una nueva pesadilla judicial que podría llevarlo a ser condenado a cadena perpetua, tras haber sido absuelto hace 12 años en un proceso por asesinato que apasionó a los estadounidenses.
El ex astro del fútbol americano está acusado de irrumpir el jueves 13 de septiembre en una habitación del casino hotel Palace Station en Las Vegas, junto a un grupo de hombres armados, para tomar por asalto artículos deportivos de dos coleccionistas.
Simpson fue detenido el domingo pasado y salió en libertad bajo fianza de 125 mil dólares, tras haber sido inculpado de intento de secuestro y robo a mano armada. Si es hallado culpable, podría pasar el resto de su vida en prisión.
Célebre jugador
A su salida del centro de detención, una avalancha de periodistas y docenas de espectadores lo siguió hasta el coche en que partió con rumbo desconocido, una escena filmada desde los helicópteros de las cadenas televisivas estadounidenses.
La persecución mediática recordó otro similar acontecimiento, cuando en 1994 Simpson fue capturado y arrestado como el principal sospechoso de los brutales asesinatos de su ex esposa Nicole Brown y el amigo de ésta, Ron Goldman.
La atmósfera circense que acompañó su proceso pareció repetirse esta semana: 'Liberen a Juice', gritó un seguidor de Simpson --refiriéndose al apodo de la leyenda deportiva ('Orange Juice', por O.J., en inglés 'jugo de naranja')-- mientras una mujer gritaba '¡Justicia para Nicole!'.
Orenthal James, nacido el 9 de julio de 1947 en San Francisco, California, fue uno de los más célebres jugadores de fútbol americano de su generación.
A sus dos años padeció raquitismo y debió llevar muletas hasta los cinco. Más adelante se caracterizó como un 'niño problemático' que a los 13 se unía por primera vez a una pandilla callejera de San Francisco. Poco después fue recluido en un centro para menores.
Fue gracias a su talento deportivo que Simpson escapó de su pasado de pandillero. Según ESPN.com, 'tenía un encanto innato para comunicarse que lo llevó a un nivel casi mítico, hasta que se convirtió en el primer atleta afro-americano de resonancia mediática a gran escala'. Su éxito lo condujo naturalmente al cine y la televisión.
Trabajó en filmes como 'Infierno en la Torre' (1974) y 'La pistola desnuda' (1988), en algunas series televisivas y como presentador deportivo.
De hecho fue considerado para el papel principal de Terminator, pero los productores lo descartaron porque era 'demasiado agradable para que resultara convincente como asesino en serie', según Imdb.com.
Simpson tuvo tres hijos con su primera esposa, Marguerite Whitley, y dos con la segunda, Nicole Brown, quien en 1992 introdujo una demanda de divorcio mencionando el 'comportamiento agresivo' de su marido.
En 1989, según ESPN.com, el deportista había sido acusado de golpear a su mujer y debió pasar dos años en libertad condicional.
Simpson se convirtió luego en el principal sospechoso en los brutales asesinatos en 1994 de Brown y Goldman.
Después de un año de un juicio, el ex jugador fue absuelto de asesinato en un polémico veredicto que fue recibido con indignación.
Luego fue hallado responsable de las muertes en un proceso civil en 1997 y condenado a pagar $33,5 millones por daños y perjuicios a los familiares de las víctimas, cifra que nunca canceló.