La autopsia del cuerpo de Chantal Sebire, la francesa enferma que falleció después de que se le denegara la posibilidad de la eutanasia, indicó que 'no hubo causa específica que explique el deceso', informaron este viernes fuentes judiciales.
La justicia señaló haber procedido a una autopsia del cuerpo de Sebire, que sufría un tumor incurable y fue encontrada muerta el miércoles en su domicilio, después de haber pedido en vano el derecho de ser sometida a la eutanasia por un médico.
Según el fiscal de la República de la ciudad de Dijon (este), Jean-Pierre Alacchi, 'el estado personal de la mujer no provocó su muerte directa', pero sin embargo, la autopsia no permitió identificar una 'causa específica que pudiese explicar el deceso'.'La justicia debería saber si la muerte fue natural o si alguien la ayudó a poner fin a sus días', declaró.
El fiscal agregó que se efectuaban actualmente análisis toxicológicos de las sustancias halladas en el cuerpo de la fallecida. Esta nueva decisión judicial dio nuevos elementos para alimentar la polémica sobre la eutanasia, actualizada cada vez que se conoce un caso dramático como el de Chantal Sebire.
El abogado de la mujer, Gilles Antonowicz, calificó de 'grotesca y sin justificación' la autopsia practicada, puesto que 'el delito de ayuda al suicidio no existe', precisó.'Sea o no natural su muerte, que dejen en paz a Chantal Sebire y a sus hijos', declaró a la AFP.
De su lado, el presidente de la Asociación por el Derecho a Morir Dignamente, Admd, estimó que 'el inicio de una investigación judicial sería totalmente desproporcionado y traumático' para la familia de la difunta.
Dado que la hipótesis de muerte natural fue descartada por la justicia, el origen de la muerte puede provenir de una sustancia que ingirió y por lo tanto de un suicidio', declaró a la AFP Jean-Luc Romero, presidente de la Admd.
La ex maestra de 52, años, madre de tres hijos, con el rostro terriblemente desfigurado por un tumor incurable, fue encontrada muerta por su hija, el miércoles, en su domicilio, dos días después de que la justicia francesa rechazase su demanda de ser sometida a la eutanasia.
Chantal Sebire sufría desde 2002 un estesioneuroblastoma, enfermedad muy poco común y de la cual se han registrado unos 200 casos en el mundo en los últimos 20 años, que se desarrolla en la cavidad nasal.
En la demanda que le fue denegada por la justicia, la mujer relataba su 'sufrimiento intenso y permanente' y el 'carácter incurable' de su enfermedad.
Sebire había escrito también al presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien le había propuesto que aguardase 'otra opinión médica para garantizar que todas las vías actuales de la medicina han sido exploradas'.
La ministra de Justicia, Rachida Dati, se había mostrado tajante cuando declaró que 'la medicina no está ahí para administrar sustancias letales'.
Por el contrario, el canciller francés, Bernard Kouchner, se había pronunciado a favor de que se concediera el derecho de morir por eutanasia a Sebire.'Llegué al límite de lo que puedo soportar. Mi hijo y mis hijas ya no pueden verme sufrir así', había declarado Sebire a la AFP a finales de febrero.
En Europa, únicamente Holanda y Bélgica han legalizado formalmente la eutanasia, bajo estrictas condiciones, mientras que Luxemburgo podría seguir el ejemplo antes del próximo verano boreal, tras la aprobación parlamentaria en primera lectura de una ley en este sentido.
En Francia, una ley de 2005 contempla en algunos casos el derecho a morir, es decir la suspensión del tratamiento para enfermos sin ninguna esperanza, aunque se prohíbe terminantemente a los médicos que practiquen una eutanasia.
Nota del día
Chantal Sebire había pedido la eutanasia, pero un tribunal se lo negó. Ella padecía un tumor incurable
Velo de misterio rodea muerte de la francesa
El misterio rodeaba ayer las causas del deceso de la francesa Chantal Sebire, enferma de un tumor incurable y a quien la justicia le había denegado recurrir a la eutanasia, un día después de ser hallada muerta en su domicilio, un hecho que reabrió en Francia el debate sobre el derecho a morir.
¿Un suicidio? Sebire, era 'violentamente hostil'. ¿Eutanasia activa? Era lo que más deseaba esta ex profesora, pero el Tribunal de Gran Instancia de Dijon le había negado el pasado lunes ese derecho, conforme a la legislación francesa en vigor.
La hipótesis de una muerte natural tampoco se descarta. Sebire sufría una rara enfermedad 'potencialmente mortal', un estesioneuroblastoma o neuroblastoma olfativo, que le había deformado cruelmente el rostro, recordó su médico, Emmanuel Debost.
Pero el fiscal de Dijon, Jean-Pierre Alacchi, afirmó ayer que en 'el estado actual de las investigaciones' es imposible sacar una conclusión definitiva.
Nada claro
'En estos momentos, no hay elementos suficientes' para determinar las causas de la muerte, declaró el fiscal.
'Me pregunto si se va a hacer o no una autopsia', dijo Alacchi, que precisó que 'la apariencia externa
Chantal Sebire tenía 52 años.
'Sería vergonzoso que hicieran una autopsia', exclamó el abogado de Sebire, Gilles Antonowicz.
Otro elemento incierto es la eventual presencia de miembros de la familia de Sebire, que tenía tres hijos y un hermano en el momento de su muerte, en su domicilio de Plombières-les-Dijon.
'No estamos todavía seguros de que su hija estuviera presente' cuando falleció, si bien fue ella quien 'descubrió el cuerpo', admitió.
Más allá de la conmoción que ha suscitado la mediatización desde finales de febrero de este doloroso caso, sus súplicas, su derrota ante la justicia y su súbita muerte han reabierto el debate entre partidarios y detractores de legalizar la eutanasia activa en Francia, siguiendo el ejemplo de países como Bélgica y Holanda.