07/07/2026
08:12 PM

'No era conveniente cambiar las reglas”

Magistrado Enrique Ortez está molesto por habilitación de empleados municipales.

Tegucigalpa. Enrique Ortez Sequeira, magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE), dijo que a estas alturas del proceso electoral no era conveniente que la institución “mandara un mensaje diferente” a la opinión pública nacional e internacional respecto a los funcionarios municipales habilitados para aspirar a cargos de elección.

El TSE habilitó antenoche a 10 funcionarios y empleados municipales que aspiran a cargos de elección popular y no habían renunciado a sus trabajos, como sí lo hicieron los empleados de los poderes Ejecutivo y Judicial.

El magistrado fue el único que votó en contra de la resolución que permite a los funcionarios continuar aspirando a sus cargos de elección sin dejar sus trabajos.

Esta medida favoreció a unos 10 funcionarios, entre ellos los nacionalistas Cossette López, secretaria general de la alcaldía capitalina; Virgilio Martínez, asistente del alcalde Ricardo Álvarez, y José Luis Cruz, empleado del departamento Legal de la alcaldía de San Pedro Sula.

“Mi sustento fue muy claro, y es que la ciudadanía en general conocía las prohibiciones que había establecido el Tribunal”, dijo Ortez Sequeira.

“El principio de la ley es que nadie debe tener ventajas sobre nadie, que los funcionarios públicos no ocupen sus cargos para realizar acciones políticas. Yo creía conveniente que se mantuviera la condición de inhabilitación en estricta aplicación de la ley, pero las decisiones en el organismo electoral son colegiadas”.

Expuso que otra razón que fundamentó su posición de rechazo para que esta gente continuara es que el TSE había resuelto, en mayo del año pasado, rectificar una resolución de 2009, en la que habilitaba a los funcionarios municipales.

“No era conveniente mandar un mensaje diferente y un cambio de las reglas de juego, pero el Tribunal consideró apropiado darle vigencia a un comunicado que emitió en 2009, donde sí les daba participación a esos ciudadanos”.

¿Hubo presión?, se le consultó. “No quisiera creer eso, quisiera creer que hay un buen espíritu de voluntad, pero el tema es que el organismo debe dar mensajes claros”.