El presidente de Israel, Moshe Katzav, a punto de ser inculpado por violación, decidió ayer “retirarse temporalmente de su puesto” y aseguró que es víctima de una “caza de brujas” dirigida por la prensa, mientras el primer ministro, Ehud Olmert, se sumaba a las voces que piden su dimisión.
“Hoy anuncié a la Knesset que me retiraré de mi puesto” temporalmente, confirmó Katsav, una decisión de la que anteriormente había informado el portavoz del Parlamento.
“El presidente Katzav informó por carta a la comisión de Relaciones Parlamentarias de la Knesset sobre su intención de retirarse temporalmente de su puesto”, dijo el portavoz del Parlamento, Giora Fordis.
Defensa
“La ley no me obliga a dimitir”, dijo el presidente israelí. “No cederé al chantaje”.
“Las acusaciones son venenosas e infundadas”, aseveró Katsav en una conferencia de prensa celebrada en su residencia, en Jerusalén.
“No bajaré la cabeza y defenderé mi honor”, agregó el presidente israelí.
Investigaciones
Katzav es sospechoso de haber violado a una ex empleada cuando era ministro de Turismo entre 1998 y 1999, y de acoso sexual contra otras trabajadoras de la presidencia.
Según un comunicado del fiscal general, Menahem Mazuz, el presidente israelí debe ser inculpado de violación, acoso sexual, obstrucción de la justicia y amenazas contra testigos, un hecho sin precedentes en la historia del país.
Si es reconocido culpable de violación podría ser condenado entre tres y 16 años de prisión.
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1 proceso
90 de los 120 diputados de la Knesset deberán analizar la situación de Katzav en sesión plenaria.