06/05/2026
12:01 AM

Niños indígenas son explotados, según OIT

La necesidad de llevar dinero a su pobre familia obligó a “Nora”, de sólo 11 años de edad, a buscar trabajo como cortadora de café.

La necesidad de llevar dinero a su pobre familia obligó a “Nora”, de sólo 11 años de edad, a buscar trabajo como cortadora de café.

En menos de una semana, la niña de origen lenca ya había abandonado aquel trabajo, no por cansancio, sino por el abuso sexual al que la sometió su patrón.

En otra zona del país, específicamente en La Mosquitia, “Nancy”, de 10 años, se prepara para ir a trabajar.

Esta vez su jornada es “sencilla”: sólo debe entregar unos paquetes a un “gringo”.

La pequeña desconoce que se trata de droga.

Estos hechos son la triste realidad de miles de niños indígenas del país incorporados al trabajo infantil, y fueron puestos de manifiesto en un diagnóstico de la Organización Internacional del Trabajo, OIT.

En el informe se detalló las labores principales de la población infantil indígena de los pueblos maya, chortí, garífuna, lenca, pech, tawahka, tolupán, misquito y pueblos negros de la bahía.

Resaltan las actividades agrícolas, corte de café, labores en aserraderos, cayuqueros, buceo, construcción y carpintería, y hasta actividades ilícitas como transporte de droga y explotación sexual comercial.

Discriminación

En cuanto a los ingresos de un niño indígena, se estipula que son mucho menores que el salario mínimo estipulado y en la mayoría de las ocasiones son menores a los 500 lempiras.

“El niño indígena sufre mayor discriminación que el niño ladino, recibe un menor salario, peor trato y mayor dificultad en los lugares de trabajo”, señaló Maribel Gil, consultora de la OIT.

Agregó que la timidez de un niño indígena, su ingenuidad y la dificultad de comunicación en español, en muchos casos, provocan que sea presa más fácil del abuso y la explotación sexual del empleador.

La consultora criticó el estado de abandono e invisibilidad de la niñez trabajadora indígena, “ni siquiera está incluida en ninguno de los estudios y no hay ningún programa de acción dirigido a este colectivo que sufre marginación y vulnerabilidad de sus propios pueblos indígenas”, increpó Gil.

Peligroso

El escrito detalla que el trabajo infantil indígena, en la mayoría de los casos, tiene connotaciones de esclavitud, especialmente en las labores domésticas y agrícolas.

La explotación sexual comercial predomina en las regiones norte, oriental y centro del país, y se conoce de la utilización de menores para tráfico de drogas en la zona de La Mosquitia.

La OIT llamó al Gobierno a tomar medidas urgentes para ponerle un alto al flagelo, comenzando por educar a la sociedad civil, a los organismos gubernamentales y padres de familia.

“Se debe fomentar los recursos económicos para que las familias tengan mayores ingresos y evitar la deserción escolar”, dijo Gil.

Dato

El Gobierno promueve el programa Nuestras Raíces, pero la población indígena está marginada: no se atienden sus necesidades básicas.