Los consumidores tienen que exigir que en cada establecimiento comercial haya un libro de reclamos, en el que puedan manifestar su insatisfacción por algún producto o servicio.
“Estamos ejecutando inspecciones para asegurarnos de que en los negocios se encuentre el libro de quejas”, expresó Mirna Bardales, directora regional de la Secretaría de Industria y Comercio en San Pedro Sula.
Las quejas que pueden presentar los consumidores abarcan productos en mal estado, no entregar facturas y anunciar ofertas falsas. Se incluyen los productos vencidos, que son retirados inmediatamente del mercado después de la inspección. El negocio que no tenga ese libro puede recibir un aviso o sanción si no acata el llamado establecido en el Código de Industria y Comercio de Honduras. El libro de denuncias debe estar a la vista del consumidor.