12/04/2026
06:23 AM

Narcotráfico sigue con el exterminio de policías

Los carteles de las drogas han incrementado su actividad en las últimas semanas en México, particularmente en la zona norte donde se han reportado asesinatos, atracos, secuestros e incidentes contra altos mandos policiales.

    Los carteles de las drogas han incrementado su actividad en las últimas semanas en México, particularmente en la zona norte donde se han reportado asesinatos, atracos, secuestros e incidentes contra altos mandos policiales.

    A pesar de los grandes esfuerzos de la autoridades por controlar la situación, está se ha tornado más difícil de manejar.

    El procurador general Eduardo Medina dijo que la creciente violencia vista recientemente se debe a los golpes a las estructuras criminales que el Gobierno les ha asestado.

    Los asesinatos son una respuesta a una batida lanzada por el presidente Felipe Calderón, quien ha enviado miles de soldados y policías federales a todo el país para enfrentar a los carteles. Los narcotraficantes han replicado enviando asesinos para atacar a policías con granadas y fusiles automáticos.

    Advertencias

    Los carteles de la droga están enviando un brutal mensaje a policías y soldados en ciudades en todo México: “Súmense a nosotros o morirán”.

    La amenaza aparece en carteles colgados junto a carreteras y en listas de amenazados de muerte dadas a conocer públicamente. Los policías también reciben advertencias a través de sus radios. Al menos cuatro altos oficiales policiales han sido asesinados este mes, incluyendo el jefe interino de la Policía Federal.

    México ha batallado durante años para tratar de limpiar sus fuerzas de seguridad y ganar el respeto público; pero los mexicanos generalmente asumen que la Policía e incluso los soldados son corruptos, a menos que se pruebe lo contrario, y los honestos carecen de recursos, entrenamiento y la confianza de que sus colegas los respalden.

    Desprotegidos

    Los policías que se enfrentan con los carteles de la droga se sienten aislados y vulnerables cuando se
    vuelven blancos de ataque, como sucedió con veintidós comandantes de la ciudad fronteriza de Ciudad Juárez, cuando narcotraficantes los colocaron en una lista de amenazados de muerte dejada este año en un monumento a los caídos.

    La lista estaba dirigida a “aquellos que aún no creen” en el poder de los carteles.

    De los veintidós, siete han sido asesinados y tres heridos en atentados. Once de los doce restantes han renunciado, y funcionarios municipales dijeron que él único que sigue en funciones no desea ser entrevistado.

    “Son ataques dirigidos a los principales comandantes de la Policía de la ciudad, que eso no está sucediendo solamente en Ciudad Juárez”, dijo José Reyes Ferriz en el funeral de la víctima más reciente, el comandante policial Juan Antonio Román García.

    En Ciudad Juárez más de cien de los 1,700 policías han renunciado o se han retirado desde enero.

    Sépalo

    Funcionarios de EUA revelaron que tres comandantes policiales mexicanos han cruzado a Estados Unidos en busca de asilo.

    En la frontera con Guatemala, los carteles están tomando fuerza con la banda narcotraficante “ Los Zetas”.

    En Ciudad Juárez, la Policía ha recibido ordenes patrullar con fusiles automáticos en todo momento.

    Ejecución en Chihuahua

    Un comando armado irrumpió ayer en un poblado del estado mexicano de Chihuahua, sacó de sus casas a ocho hombres, entre ellos tres policías, y los ejecutó, informaron autoridades locales agregando que se registraron otros nueve asesinatos en otras localidades.

    “Los agresores portaban uniformes militares, de camuflaje, y al sacarlos a los hombres, amenazaron a las familias para que no dijeran nada. Después los mataron con ráfagas de rifles ‘cuerno de chivo’, AK-47, y pistolas, para luego huir con rumbo desconocido”, indicó la fuente.

    Las víctimas aún no han sido identificadas, salvo los tres hombres que pertenecían a la policía local.
    En el municipio de Gómez Farias fueron ejecutados otros dos individuos, uno de ellos con residencia en Arizona, Estados Unidos, y otro más fue ultimado de forma violenta en el poblado de Dolores.

    Estos hechos de violencia ocurren no obstante que el Gobierno federal mantiene en la zona norte del estado de Chihuahua un operativo de combate al crimen organizado con 2 mil 500 elementos, en su mayoría militares.