Los pobladores de La Mosquitia denunciaron que el Gobierno ha realizado un proceso 'amañado' de socialización del proyecto hidroeléctrico Patuca Tres y se declararon en 'lucha permanente' para impedir que la obra se realice.
'Desmentimos ante la sociedad nacional e internacional la realización del requisito de consulta a nuestros pueblos indígenas. Las supuestas consultas han sido amañadas de manera tendenciosa para justificar un proyecto que niega y violenta el espíritu del derecho colectivo', dice parte de una declaración escrita que realizaron recientemente.
El no hacer la consulta popular del proyecto violenta la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, alegan.
La manifestación se hizo en Brus Laguna, Gracias a Dios, cuya mayor actividad económica se deriva de las recursos que proporciona el río Patuca.
Daños al ambiente
Los manifestantes han conformado la Plataforma para la Defensa del Río Patuca, Pdrp, y fundamentan que la edificación de la presa tendría un efecto devastador sobre los recursos naturales y la arqueología de la zona.
'Nos declaramos en lucha permanente, asumiendo todas las consecuencias que conlleve nuestra acción para impedir la construcción de megaproyectos hidroeléctricos en la cuenca del río Patuca, en defensa de la integridad territorial de la Mosquitia', manifestaron.
De igual manera señalaron al ministro de Cultura Rodolfo Pastor Fasquelle de negar la protección a los indígenas misquitos y preferir la construcción de Patuca Tres.
'El presidente Zelaya pretende ‘colonizar’ esta región mediante la militarización para defender inversiones de poderosos empresarios, además de infundir miedo en la población indígena de nuestras comunidades.
Por un lado dicen proteger los intereses nacionales y por otro lado propician el concesiona
La zona de Patuca es casi inaccesible debido a los pocos caminos. Los pobladores subsisten por lo que ellos producen.
El proyecto Patuca Tres tendría una capacidad de generar 100 megavatios por hora.
En la declaración de los misquitos se denuncia también que la desaparecida Corporación Hondureña de Desarrollo Forestal, Recursos Naturales, el Congreso Nacional y la Secretaría de Gobernación no han mostrado interés para protegerlos.
La Taiwan Power Company es la más interesada en construir mediante concesión la represa que tendrá un costo de 250 millones de dólares.
Hasta el momento se han hecho estudios de campo.
La represa sería el proyecto hidroeléctrico más grande construido en Honduras desde principios de la década de 1980, cuando se puso en operación El Cajón, que tiene una capacidad de 350 megavatios, y tuvo un costo de 700 millones de dólares.
Taiwán pidió a inicios de 2007 al Gobierno hondureño agilizar las indemnizaciones a los pobladores de las zonas involucradas en la represa, la cual estará ubicada exactamente a 5 kilómetros aguas abajo de la confluencia de los ríos Guayape y Guayambre; la cortina será levantada en Piedras Amarillas, con una altura de 60 metros y aproximadamente 73 kilómetros cuadrados de longitud. Estará localizada en el centro de Olancho, entre Catacamas, Juticalpa, Santa María del Real y San Francisco de Becerra.
El Tigre, olvidado
La represa El Tigre que se construiría entre Honduras y El Salvador ya pasó a la historia. La oposición de sus pobladores, respaldados por grupos ambientales, permitió sacar de la cartera de proyectos esta obra. Igual oposición ha creado entre pobladores y protectores del ambiente el reiterado anuncio de la construcción de represas en El Cangrejal.
Los Llanitos y Jicatuto en el Ulúa
San Pedro Sula. Hace varias semanas, las autoridades de la Comisión Ejecutiva del Valle de Sula, Cevs, se reunieron con inversionistas brasileños interesados en la construcción de las represas Jicatuyo y Los Llanitos en el río Ulúa.
Durante casi diez años se ha esperado ejecutar este proyecto, incluso se gastaron alrededor de dos millones de dólares en estudios que al final no sirvieron para la obra.
El proyecto
Esta operación se realizará con la intermediación del Banco Centroamericano de Integración Económica, Bcie.
Se están realizando estudios de factibilidad para luego empezar con la parte ambiental, las obras podrían concluir en 2014.
Los Llanitos y Jicatuyo se construirán sobre el río Ulúa en la zona noroccidental del país y son parte de la carpeta de grandes proyectos hidroeléctricos de la Enee.