Redacción

El Tribunal de Justicia Electoral (TJE) requiere de su propia ley que indique plazos, características, así como los demás elementos procesales, por lo que quedan dos meses para que sea concretizada desde el Congreso Nacional. De lo contrario, la magistrada presidenta de este organismo, Miriam Barahona, consideró que “si no tenemos ley tendremos que emitir acuerdos y resolver, aplicar los preceptos constitucionales, pero no es lo ideal porque el sistema debe tener la menor cantidad de lagunas posibles”. La abogada que recién asumió el cargo respondió interrogantes.

¿Tendría un impacto o repercusión si el TJE no dispone de su propia normativa antes del proceso democrático?

Por supuesto. Lo correcto es que como todos los tribunales del mundo, el TJE tenga una ley procesal adjetiva, que indique plazos, tiempos, características y demás elementos procesales. Es parte de lo que la doctrina llama “normalidad democrática” y se refleja en la garantía del debido proceso para los justificables electorales, ciudadanos, candidaturas independientes y partidos. Y es la responsabilidad del Congreso su emisión. Simplemente señalo la importancia de tener las mejores condiciones normativas.

¿Para cuándo tienen previsto volverse a reunir los magistrados de este tribunal con los diputados, incluyendo miembros de la comisión de dictamen?

Esta próxima semana definiremos la fecha. El estandarte del Tribunal de Justicia Electoral es trabajar en equipo, así que será una decisión del pleno.

¿En qué consistirá el reglamento que emitirían las autoridades del TJE si no se logra discutir y aprobar oportunamente la Ley Procesal Electoral?

Si no se emite esta ley apelamos a un decreto transitorio que determine el procedimiento del recurso de apelación electoral. Sin embargo, estamos preparados para dar reglas claras y otorgar certeza jurídica, podría ser por la vía de un reglamento con base en las facultades otorgadas por la ley al pleno de magistrados que determine la interposición, tramitación y resolución del mismo.