La empresa Entremares presentó ayer a las autoridades del Gobierno y de la alcaldía de San Ignacio un plan técnico de cierre consistente en reforestar el área depredada durante siete años dedicados a la explotación de oro en el valle de Siria. No hay compensación por daños a la salud.
El plan incluye un amplio programa de reforestación de la zona devastada, pero no precisa qué hacer con la gente que, según testimonios, sufren enfermedades en la piel y en las vías respiratorias como resultado del consumo de agua contaminada con metales pesados.
Plan
El anuncio del plan de reforestación, que comenzará en enero entrante y durará cuatro años, se convirtió en un 'tour' para funcionarios del Gobierno, empresa privada y de la organización no gubernamental Cáritas, que hicieron un recorrido de varias horas por la mina.
A algunos periodistas de televisión y radio que llegaron a la misma hora que los funcionarios no se les permitió ingresar a la mina, según dijeron.
La empresa minera ha anunciado el fin de la actividad de extracción para finales de año pero se quedará cuatro más, no sacando oro, porque ya no hay, sino plantando árboles como parte del plan de mitigación.
Según Héctor Sevilla, coordinador institucional de la empresa, el plan consiste en plantar árboles frutales, pinos y maderas preciosas, como cedro y caoba, que le 'servirán' en un futuro a la comunidad.
'Es un documento elaborado con base en las normas internacionales establecidas para el cierre de las minas y tomando como referencia las experiencias en el cierre de importantes proyectos en el mundo', dijo.
Sevilla no precisó cuál será el área que reforestarán, el número de árboles que plantarán ni el monto en dinero que se invertirá.
Además
El plan de reforestación incluye acondicionar espacios de terreno que deberán quedar aptos para la agricultura, el desarrollo ganadero y turismo, según la minera.