La “píldora del día después” podrán tomarla libremente las mujeres en todo el país. A pesar de que el cardenal Óscar Andrés Rodríguez la considera abortiva, el presidente Manuel Zelaya vetó el decreto legislativo que prohibía su uso y venta.

El fármaco se llama Píldora Anticoncepción de Emergencia, PAE, y su uso fue prohibido mediante decreto legislativo 154-2009.

Esta acción del Congreso Nacional recibió el reconocimiento de Rodríguez, quien dijo que los que apoyan la pastilla quieren “ocultar un crimen” contra el bebé que se gesta en el vientre. La PAE logra que un óvulo fecundado por el esperma no se anide en el útero y así muera la nueva vida que se forma.

El secretario privado del Presidente, Eduardo Reina, dijo que su jefe vetó el decreto porque es inconstitucional.

Lo que el veto logra es que el decreto no sea publicado en la Gaceta y por lo tanto no sea ley.

El Congreso debe analizar el argumento del veto y para que el decreto “reviva” tiene que ser ratificado constitucionalmente por las dos terceras partes de los diputados. Si eso se logra, regresa el decreto al Ejecutivo para que lo publique en La Gaceta, sin más trámite, para que así la PEA no se use.

El decreto

Martha Lorena Alvarado fue la diputada del Partido Liberal que propuso respaldada por un dictamen del Colegio Médico de Honduras, CMH, que señala que la pastilla tiene efectos abortivos.

Alvarado indicó que la venta del fármaco ha sido penalizada en Costa Rica, Ecuador, Perú y Argentina “porque se ha demostrado que es un abortivo que causa grandes daños a la juventud”.

Por considerarla abortiva y dado que el aborto está penalizado en la legislación hondureña, los diputados del Congreso Nacional aprobaron un decreto que prohibía el uso, venta, compra y comercialización de la píldora de emergencia anticonceptiva.