Un equipo médico estadounidense renunció a tratar de separar a dos niñas siamesas rumanas unidas por la cabeza ya que la operación implica demasiados riesgos, anunció el lunes el hospital de Cleveland (Ohio, norte), donde hasta ahora se llevaba a cabo la delicada intervención.
'La decisión de no ir más lejos en el proceso quirúrgico de separación era difícil de tomar, pero se hizo considerando la seguridad de las gemelas', explica en un comunicado el centro hospitalario
Las niñas Anastasia y Tatiana Dogaru, de 3 años de edad, que nacieron en Italia de padres rumanos, ya fueron sometidas a una primera intervención en junio que debió suspenderse por la hinchazón del cerebro de una de las niñas.