Los médicos del Hospital Infantil Lucile Packard indicaron ayer que intentarán separar a dos hermanas siamesas de dos años unidas por el pecho y el abdomen, una operación riesgosa con una tasa de sobrevivencia del 50 por ciento.
La cirugía a la que someterán a Yurelia y Fiorella Rocha Arias, nacidas en San José, Costa Rica, de padres nicaragüenses, deberá llevarse a cabo en noviembre, después de que su piel se amplíe para cubrir el gran hueco donde han estado unidas.
Después de llegar a San Francisco el 25 de julio, a las niñas se les ha inyectado semanalmente agua salina estéril dentro de globos colocados por debajo de la piel. Las niñas también comparten la aurícula derecha del corazón, la cámara que recibe sangre del resto del cuerpo.
Claves
Factores
El cuerpo y los órganos de Yurelia son más pequeños que los de Fiorella; tienen problemas cardiovasculares que sólo podrán ser atendidos tras la cirugía.