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Más de mil creyentes acudieron al llamado de fe para ser sanados

  • 26 septiembre 2015 /

Personas de varias partes del país llegaron a Expocentro a vivir una noche de milagros.

San Pedro Sula, Honduras

Con la fe en que Jesucristo pondrá su manto de sanación en él por tercera vez llegó Roy Flores (49) al encuentro de la parroquia La Santa Cruz realizado ayer en Expocentro.

Flores está en tratamiento de hemodiálisis para contrarrestar la insuficiencia renal que padece hace varios meses y de la cual profesa que será curado por la sangre de Jesús.

Cuando el padre José Eugenio Hoyos, el cura sanador, llamó al frente a todos aquellos a los que sus riñones les estaban dando pelea, Flores no dudó en hacerlo, ya que él conoce en carne propia el poder de los milagros.

“El primer milagro fue en 2011, me infecté el pie con un clavo mientras estaba trabajando y el internista la única solución que me daba era abrir toda la planta del pie para que pudiera salir toda la infección que tenía”, contó con rostro alegre el devoto feligrés.

Al llegar el día programado para su cirugía, los médicos, que son creyentes, dieron una oración, la cual se sumó a varias que él, amigos y familiares habían estado haciendo. Fue allí que los doctores se dieron cuenta que no era necesario hacer aquella compleja cirugía, bastaba con hacer pequeñas incisiones para que el daño fuera solucionado.

Hace dos años, Flores sufrió un nuevo accidente, del cual se recuperó mucho antes de lo que los médicos habían calculado. Este también fue un milagro para Flores.

Más de mil creyentes llegaron a vivir la noche más expectante de su vida religiosa presidida por el padre José Hoyos, quien destaca que Jesús lo usa para transmitir su poder de curación a los enfermos de alma y cuerpo.

Desde Santa Bárbara, Tegucigalpa, Choluteca, Lempira, La Lima, Copán y Villanueva llegaron cientos de feligreses a escuchar al religioso, quien es nacido en Colombia y ha visitado Honduras en tres ocasiones.

“Yo respeto la parte científica y médica, pero lo que puedo decir es lo que me ha pasado a mí, Jesús me ha sanado con su sangre”.

El padre compartió con la multitud que el hijo de Dios lo sanó de cáncer hace 12 años. A través de su mensaje, el sacerdote alentó al público a creer con todas sus fuerzas en un cambio físico y espiritual a tener fe en que todo es posible si se profesa con la boca que por Jesús serán sanados.

Enfermos de cáncer, de depresión y estrés pasaron al frente para recibir la oración bendita para que sus males huyan y no regresen. Los presentes también se unieron en oración por todos aquellos que sufren algún tipo de aflicción. El cura señala que los frutos se ven a diario, muchos le hacen saber por medio de las redes sociales y en persona que fueron sanados gracias a sus oraciones. “Cristo es el que sana, yo solo soy su instrumento, son miles de personas que están dando su testimonio día a día”, manifestó.

La parroquia La Santa Cruz, ubicada en colonia Tara, organiza anualmente dos encuentros para pedir por sanación. Esta parroquia llega a unas 40,000 personas de siete comunidades del sector norte. “Cuando llegamos con fe arrancamos milagros de Dios, es una noche de fuerza”, declaró el padre Augusto Moreno, párroco de La Santa Cruz.