Michell Rivera salió de su casa encomendándose a Dios para poder lograr un empleo en el parque industrial Green Valley, en Quimistán, pese a que el mismo todavía está en construcción.
Procedente de la cabecera de Santa Bárbara, este hombre tuvo que hacer fila para ingresar su currículo, pues antes que él había decenas de personas esperando una oportunidad.
“Es difícil conseguir un trabajo, sobre todo en esta zona.
Pienso que el parque vendrá a paliar el desempleo que hay en occidente y espero lograr un cupo”, dijo.
Gran proyecto
La esperanza de Rivera es laborar en la planta textil AKH, ubicada en el parque, la cual abrirá operaciones la primera semana de mayo.
“Todos los días llegan grandes cantidades de personas de los diferentes municipios de occidente”, dijo Alicia Brown, jefa de recursos humanos, tras señalar que en el parque capacitarán a quienes nunca han laborado.
El funcionamiento de esta nave generará unos 400 empleos directos, en los cuales se trabajará cuatro turnos de 12 horas cada uno.
La capacidad de producción será aproximadamente de un millón de libras de tela a la semana.
El Green Valley está ubicado en Quimistán, Santa Bárbara, en un área de 350 manzanas de terreno.
El complejo es diseñado por el Grupo Canadiense O2, el cual mantiene un enfoque en la protección del medio
ambiente.
Las expectativas que ha generado este parque son enormes, sobre todo porque en las últimas semanas de abril
comenzará a construirse la segunda nave industrial Parkdale, de origen norteamericano, la cual se dedicará a la elaboración de hilos.
Una de las perspectivas es que el Green Valley generará unos cinco mil puestos laborales en su primera etapa, en total podría llegar a ser 10 mil empleos directos; sin embargo, hasta el momento no se sabe cuántas empresas se instalarán en este lugar.
Las expectativas son altas debido a la integración de servicios de alta tecnología que ofrece el parque y sobre todo por la aprobación del Tratado de Libre Comercio, Cafta.
“Hay varios proyectos en proceso de desarrollo, actualmente estamos en las etapas de negociación y diseño.
Muchas personas se beneficiarán con la generación de empleo que se espera”, dijo el gerente del parque, Gustavo Raudales Bográn.
La construcción de las naves industriales, una planta co-generadora de energía eléctrica, una de tecnología para el tratamiento de aguas, el edificio de aduanas y seguridad, recursos humanos, una moderna planta de productos químicos, bulevares de acceso, centro de administración, logística y edificios de clínicas y bancos forman parte de la primera fase, en la cual se invertirán aproximadamente unos 60 millones de dólares.
El Green Valley, considerado unos de los proyectos de desarrollo industrial más grandes de América, tendrá una segunda etapa, ya finalizado podría costar más de 150 millones de dólares.
Privilegios
Uno de los objetivos del proyecto es servir de apoyo a las empresas textiles para relocalizar sus operaciones de manufactura en la región, sin necesidad de hacer enormes inversiones en infraestructura.
La hilandera Parkdale es la segunda nave del parque.
El Green Valley consideró a Honduras como su base de operaciones principalmente por tener el puerto marítimo más grande de Centroamérica, Puerto Cortés, mano de obra de alta calidad y compañías con experiencia en la construcción de edificios e infraestructura industrial.
Además de los beneficios en infraestructura, se incluyen la carretera Panamericana y la nueva conexión con Puerto Barrios, principal instalación marítima de Guatemala.
En el Valle de Sula podrían generase unos 10 mil nuevos empleos entre este y el próximo año, según la Asociación Hondureña de Maquiladores.
Los empresarios toman como base la instalación del parque textilero Green Valley, en Quimistán y la ampliación de las naves de los parques Sara Lee, Russell Corporation, Gildan Activewear, entre otras empresas.
En el Valle hay instalados unos 21 parques industriales, Choloma y Villanueva siguen siendo los municipios más atractivos para la inversión.
Dato
El parque Green Valley, ubicado en Quimistán, es autofinanciado, pues cada uno aportó su capital.
Los socios son Karim’s , ZIP Choloma, Parkdale y Delta Apparel.
La Lima aún sigue estancada ante la falta de inversión
La inversión en La Lima sigue estancada debido a la falta de comodidades y garantías para ofrecerle a los empresarios.
El clima de inseguridad por las inundaciones no desaparece por completo, pese a las obras llevadas a cabo por la Comisión Ejecutiva del Valle de Sula.
Hasta la fecha no hay esperanzas de que lleguen nuevas empresas o maquilas al municipio de La Lima, las 16 naves que huyeron no han podido ser reemplazadas y los empresarios aseguran que hacen esfuerzos por recuperar el clima de inversión.
El mal sabor que dejó el huracán Mitch y las cuantiosas pérdidas son los principales obstáculos.
Una de las alternativas de empleo para los limeños ha sido el único parque industrial que comenzó con 20 maquilas, en las cuales se colocaron centenares de personas.
Los empresarios prefieren instalarse en Choloma, pese a que este municipio tiene mucha cercanía con Puerto Cortés.
Hace unos meses, unos empresarios sudafricanos visitaron La Lima con la expectativa de invertir, pero los resultados no fueron positivos.
La tasa promedio de desempleo es del 36 por ciento y el mismo crece a diario.
Los limeños buscan como opción trasladarse a San Pedro Sula y El Progreso, con el fin de lograr un trabajo en estos lugares.
Cifras
60
Empleados
Se capacitan actualmente en Formosa. Ellos ganan experiencia para trabajar en la AKH.
30 mil
Obreros
Trabajan en las maquilas en todo el país, la cifra podría superar los 138 mil este año.