Alrededor de mil maestros han solicitado traslado de centros educativos porque los mareros les exigen dinero.
Así lo dio a conocer ayer el ministro de Educación, Marlon Escoto, quien lamentó que esta situación empeora cuando los docentes se niegan a pagar, pues los profesores reciben amenazas de muerte.
Debido a esto, la presencia militar ha sido una novedad en distintos centros educativos, sobre todo en las zonas más marginales de la capital.
No obstante, hay otras regiones peligrosas como Choloma, Cofradía (Cortés), la colonia Rivera Hernández de San Pedro Sula, entre otras, detalló el ministro Escoto.
Además de la presencia militar, que no se da abasto para cubrir todos los centros en peligro, los padres de familia han comenzado a formar comités de seguridad, aunque piden apoyo de la policía escolar.
Violan a maestras
La seguridad de los docentes de cierta forma se garantiza cuando están en el centro de trabajo; no obstante, una vez concluida la jornada el peligro es latente.
“Cuando ellos salen del centro escolar hemos tenido casos de maestras que han sido violadas y de profesores que los asaltan”, dijo Glenda Rivera, directora departamental de Francisco Morazán. Para evitar eso, los maestros pagan entre 500 y mil lempiras semanales, afirma Rivera.
Este tipo de situaciones la sufren cerca de 300 centros educativos de Francisco Morazán, la mayoría de ellos en el Municipio del Distrito Central, dijo.
Pero el peligro no es exclusivo de los docentes. Los alumnos están expuestos a un mercado de trasiego de drogas y estupefacientes, denunció Rivera.
Ariel López, asesor de Infraestructura de la Secretaría de Educación, analizó que una de las situaciones que ha permitido el ingreso de drogas a las escuelas y colegios es la falta de muros perimetrales.
Explicó que en el plan maestro de infraestructura se dará prioridad a todos los centros que no cuentan con cerco.
Mientras tanto, el comandante del Ejército de las Fuerzas Armadas, Fredy Díaz, dijo que los militares se mantendrán vigilantes en los centros ubicados en colonias con mayor peligrosidad criminal.