26/09/2022
07:59 AM

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Por L3,000 mafias trafican con licencias de conducir en Honduras

Un ciudadano puede obtener su licencia evadiendo la capacitación y prueba de conducción. Las pruebas médicas y el recibo de banco se pagan aparte.

Tegucigalpa, Honduras.

Una joven trigueña de unos 24 años le da la bienvenida a un potencial cliente que va en busca de una licencia de conducir, la cual quiere obtener sin cumplir con los requisitos que exige la Ley de Tránsito.

La muchacha que identificaremos como Morelia, para proteger su identidad, es la punta de lanza de al menos una de las mafias que sigue operando en la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), integradas por civiles que tienen su escenario en los alrededores de la institución y policías corruptos que hacen los trámites en las oficinas.

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Muy amable, la joven ofrece como para “romper el hielo” el servicio de los exámenes de rigor: el sicológico, de la vista y el de sangre, este último si el solicitante busca adquirir la licencia por primera vez.

Mientras dialoga con el cliente, Morelia ofrece las pruebas a un precio de 600 lempiras, pero al mismo tiempo dice que puede hacer una rebaja de 200 lempiras. Para tomar confianza, la conversación continúa y en el momento oportuno se le pregunta que si puede conseguir una licencia sin cumplir con los requisitos de la capacitación y la prueba de manejo, ya que el interesado apenas puede conducir y además no tiene tiempo para esperar.

La reacción de la joven fue tan normal como cuando ofreció los exámenes médicos, y de inmediato respondió que sí es posible a un costo de 4,000 lempiras, más el valor de las pruebas médicas, las que según ella no pueden obviarse porque deben quedar en el registro de la Dirección de Vialidad.



¿Cómo es el trámite?

¿Y cómo funciona el trámite?, pregunta el supuesto interesado, y ella responde, mientras se toca sus anteojos de aro negro y se sube un jean azul ajustado, que es fácil, solo se tienen que entregar los 4,000 lempiras para comenzar el proceso.

Al ver el interés del cliente encubierto, Morelia lo invita a ir a una de las clínicas y allí aparece otra joven que es el contacto directo con uno de los policías que, según ellas, es el enlace para obtener la licencia.

La segunda muchacha toma sus precauciones y se aposta en un lugar seguro: hace la misma exposición y después de un regateo baja el precio de 4,000 a 3,000 lempiras, eso sí, advierte que no puede dispensar el costo de los otros exámenes, pero sí dejarlos a un precio de 400 lempiras.

Si le damos el dinero, ¿qué sigue?, pregunta el interesado, a lo que la joven responde que le entregará todos los exámenes sin necesidad que se someta a ellos y que debe pagar los 3,000 lempiras para comenzar con el trámite final de la licencia que puede salir el mismo día. Una vez que el supuesto cliente llega a un acuerdo con los contactos que uno o varios policías tienen en los alrededores de la Dirección Nacional de Vialidad, este es enviado a entregar los exámenes, a los que no se sometió, para que su nombre sea registrado automáticamente en los archivos, como ocurre con el resto de ciudadanos que sí cumplen con los pasos de ley.

Foto: La Prensa



Evaden charla de capacitación

Una vez que los exámenes quedan registrados, el aspirante a la licencia de conducir es llevado a la sala adonde se imparten las charlas para que conozca los aspectos principales de la Ley de Tránsito.

El interesado simula que contesta la prueba que se hace a final de la charla, pero como ya está identificado por el contacto interno que trafica las licencias, este automáticamente ya tiene superado ese paso.

La ley dice que después de aprobar la charla, el ciudadano tiene que llegar el siguiente día a someterse a la prueba de conducción, la que se hace en las mismas instalaciones de la Dirección de Vialidad y que, por lo general, la mayoría no la aprueba, ya que hasta el mínimo error es penalizado, lo que lo obliga a regresar a una segunda cita.

Licencia lista

Una vez que termina la charla, el aspirante que pagó se libra de la prueba de conducción, ya que es anotado automáticamente en el libro de aprobados, lo que le da el derecho de sumarse a la fila que hace el resto de ciudadanos que siguen su trámite regular para tomarse la foto y obtener el documento final.

Si el interesado llega temprano y cumple con todas las exigencias de los grupos mafiosos, puede obtener su licencia el mismo día.

La operación de estas mafias data de muchos años y no han sido extinguidas, pese a la promesa de cada jefe que asume esa Dirección y de investigaciones que se han hecho al más alto nivel.