Una madre de familia que vive el drama de haber sido infectada del virus del VIH en un hospital estatal, anunció que demandará al Estado peruano para recibir una indemnización de por vida, mientras las autoridades sanitarias aseguran que no hubo negligencia médica en su caso.
'No desmayaré en mi demanda judicial por una indemnización del Estado que por derecho me corresponde', dijo indignada y al borde del llanto Judith Rivera, de 44 años, inoculada con el virus del sida al recibir una transfusión de sangre en abril.
Su caso desencadenó un escándalo en Perú y obligó al ministro de Salud, Carlos Vallejos, a declarar en emergencia todos los bancos de sangre del país para someterlos a minuciosa evaluación tras admitir que hasta ahora son cuatro las personas, entre ellas un bebé de 11 meses, contagiadas con el VIH en seis meses.
En medio de la conmoción el gobierno prepara además declarar en emergencia los centros de hemodiálisis porque se descubrió que 30 pacientes fueron contagiados con el virus de hepatitis C mientras se sometían a lavados de sangre en un centro de la seguridad social.
El drama adquiere una dimensión mayor y pone en aprietos a las autoridades sanitarias porque no es la primera vez que se produce un contagio de sida en hospitales peruanos. En 2004 cinco recién nacidos recibieron sangre contaminada con VIH en la Maternidad de Lima.
En medio de severas críticas a las deficiencias sanitarias peruanas por parte de la prensa, el viceministro de Salud, José Calderón, dijo que no hubo negligencia médica en el caso de la madre de familia.
Según la explicación oficial, su contagio fue por una donación realizada por alguien que desconocía ser portador del virus, que no se pudo detectar en las pruebas realizadas por encontrarse en el denominado 'período ventana', tiempo durante el cual no se presentan síntomas y es imposible detectar su presencia.
En los casos de contaminación de 2004, las autoridades llegaron a la misma conclusión: la sangre estaba en el 'período ventana'. El viceministro anotó que no le corresponde al Ministerio de Salud pagar indemnización a la paciente, pues se trata de un asunto que corresponde al ámbito del Poder Judicial.
Sin embargo, dijo que se le dará la atención médica gratuita del caso por el resto de su vida y que formará parte del Sistema Integral de Salud.
Judith Rivera recibió además 28 bolsas de pañales, las que se ve obligada a usar debido a que en el hospital estatal Daniel Carrión, donde se le inoculó el VIH, al someterla a una extracción del útero le perforaron la vejiga, que le provoca incontinencia urinaria.
'Estos pañales son una falta de respeto; se han comprometido a darme medicamentos, pero yo necesito mantener a mis tres hijos', dijo la mujer, de escasos recursos y que vive en un barrio pobre del casco norte de Lima.
'Yo le pregunto al ministro y al presidente de la República ¿cuánto vale su vida? Algún día puede pasarle a su esposa. ¿Es justo que a una mujer sana le pase esto?', se quejó a la vez que denunció que esperaba que le dijeran que no era necesario ir a juicio para que la indemnicen.
'Ahora voy a tener que gastar en un juicio un dinero que no tengo, pero voy a luchar por esa indemnización', añadió. Entretanto, el congresista Daniel Robles aseguró que la próxima semana la comisión de Salud parlamentaria formará un subgrupo de trabajo que se encargará de investigar cómo se produjeron las infecciones del virus del VIH y de hepatitis.
Nota del día
Perú
Bancos de sangre en alerta por el vih
Perú declaró en emergencia todos sus bancos de sangre, tras detectarse que al menos cuatro personas fueron infectadas con vih-sida en hospitales estatales en menos de seis meses, lo que generó pánico entre los pacientes.
La situación sanitaria peruana parecía alarmante ayer luego que las autoridades anunciaron también que 30 pacientes que acudían a un centro de hemodiálisis de la seguridad social se contagiaron con el virus de la hepatitis C.
'Todos los bancos de sangre del Perú van a ser sometidos a una evaluación más exhaustiva de la que ya venimos realizando desde principios de este año, lo cual nos ha permitido cerrar más de 30 establecimientos de esta naturaleza', advirtió el ministro de Salud, Carlos Vallejos.
La declaratoria de emergencia afectó a 240 bancos de sangre e impulsó que se formara una comisión multisectorial para diseñar un Sistema Nacional de Provisión de Sangre Segura para evitar nuevos contagios.
Testimonio
El dramático caso de Judith Rivera, una mujer de 44 años, de escasos recursos, contaminada con Vih al practicarse una transfusión, puso sobre el tapete las deficiencias y limitaciones de los bancos de sangre.
Entre los cuatro casos de contagio con Vih figura un bebé de 11 meses que recibió una transfusión en el hospital Daniel Alcides Carrión, el mismo donde se infectó la mujer de 44 años.
El caso de esta dama saltó al primer plano gracias a la presión mediática, luego de que las autoridades trataron de soslayar su situación desde julio con base en promesas de ayuda médica que nunca se concretaron.
Una vez hecho público el caso, las autoridades de salud revelaron que existían otras tres personas contagiadas de Vih-sida a causa de una transfusión.
Además
Crisis
La situación desató pánico y dejó desiertos los bancos de sangre. El ministro de salud llamó a la población a tener confianza en los servicios de salud públicos.