Copán, Honduras

Tras el inicio de la temporada ciclónica, las lluvias se empezaron a sentir en algunas partes de la región, caracterizada por su vulnerabilidad ante deslizamientos y hundimientos.

Los tres departamentos del occidente del país, es decir, Copán, Ocotepeque y Lempira, poseen municipios cuyos estudios y eventos acontecidos en los últimos años los colocan como los más vulnerables.

Según el subcomisionado regional de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Wendel Torres, de los 67 municipios de occidente, 12 son vulnerables y se deben tomar medidas de prevención y mitigación.

El funcionario indicó que, de acuerdo con el monitoreo de eventos y emergencias registradas durante los últimos años, en Copán se identificaron vulnerables a deslizamientos los municipios de Santa Rita, el norte de Copán Ruinas, San José, Dolores y Veracruz.

Mientras que los municipios de Lempira afectados también por deslizamientos son Las Flores, San Ramón, La Iguala, Talgua, San Rafael, La Unión, Belén y otros cercanos a la falla denominada Monguala, cerca del Parque Nacional Montaña de Celaque.

En Ocotepeque se identificó a Belén Gualcho, San Fernando, San Jorge, La Encarnación, que son susceptibles a hundimientos, mientras que Ocotepeque es vulnerable a inundaciones por el río Marchala.

Actualmente se han identificado dos fallas geológicas que han causado daños: la que se aloja en el asentamiento de la comunidad de El Ajagual en Cucuyagua y la falla del río Motagua, que conecta con varios municipios de Lempira como La Campa y San Manuel de Colohete.

Otro lugar identificado como vulnerable en el invierno es la comunidad de Agua Escondida, jurisdicción de Santa Rosa de Copán, donde la deforestación ha provocado un deslizamiento de rocas que dañó varias viviendas.

“El invierno empezó oficialmente el pasado 15 de mayo y ya nos ha dejado fuertes tormentas en el occidente, las cuales ya estamos alertando a algunos comités de emergencia municipales para que sean activados en aquellos lugares vulnerables a inundaciones o en cuanto a deslizamientos, que son los eventos que más han afectado esta región”.

El subcomisionado regional indicó que desde Copeco se promueve fuertemente el tema de la prevención, para que cuando se registren lluvias fuertes la población sepa cómo reaccionar ante emergencias.

Intervención. Debido a que se aproximan los meses más lluviosos del año, que son agosto, septiembre y octubre, tanto autoridades municipales como la población en general deben hacer obras de mitigación y limpieza.

“Debemos limpiar las alcantarillas, cunetas, asegurarnos que nuestras viviendas estén preparadas para el invierno en cuanto a techos, tragantes y drenajes adecuadas”, acotó el funcionario.

Copeco además advirtió sobre la poda preventiva de árboles que estén cerca de viviendas para evitar que durante las lluvias caigan sobre algunas viviendas.

Son responsabilidades de las alcaldías activar los comités de emergencia locales, identificación de posibles albergues, entre otras.

Lluvias. El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) dio a conocer que el pasado 15 de mayo inició la temporada ciclónica en el Océano Pacífico, por lo que se espera que cerca del territorio nacional se sientan los efectos de unas 9 tormentas tropicales, al menos 5 huracanes de categoría inferior a 2 y al menos 2 huracanes de gran poder.

En la región de occidente se espera que este invierno sea semejante al anterior en cuanto a los niveles de lluvia acumuladas.

“Los modelos pueden cambiar, pero se prevé que sea un invierno copioso, con la particularidad de que en esta región se caracterizan tormentas muy fuertes en períodos de poca duración”, explicó la fuente.