El Gobierno amplió el plazo que se había fijado para decidir si sometía a licitación la compra del búnker para la generación de energía térmica.
Los 45 días de plazo vencieron ayer, pero “todavía no se ha podido completar toda la información para tomar la mejor decisión en beneficio de la población hondureña”, explicó el asesor legal de Casa Presidencial, Enrique Flores Lanza.
La importación de ese derivado del petróleo seguirá corriendo por cuenta de las empresas térmicas.
Flores Lanza dijo que no hay urgencia para licitar el búnker en vista de que, por los momentos, esto no traería rebajas al costo de la energía eléctrica.
“La rebaja en el precio del búnker no incide en la rebaja del precio kilovatios, de manera que sería una sinrazón que nosotros consigamos un mejor precio del búnker si no vamos a beneficiar al consumidor sino que a las empresas generadoras”, añadió.
Otro caso
Henry Arévalo, propietario de Dippsa, fue citado ayer por el Ministerio Público a una audiencia de conciliación por el sobreprecio con el que vende el combustible a la compañía gasolinera Copena.
En esta diligencia el empresario tendrá que comprometerse a resarcir las pérdidas financieras ocasionadas a Copena y a no seguir vendiendo el carburante por sobre lo estipulado, si quiere evitarse el proceso criminalmente.
Dippsa, según la denuncia interpuesta en el MP, no traslada a las gasolineras las rebajas a los carburantes ordenadas por el cambio de la fórmula de importación establecida el 13 de enero.
Claves sobre el proceso
1. En la actualidad las empresas térmicas adquieren el carburante de Costa del Golfo a tres y cuatro dólares sobre el precio.
2. En la licitación ofertaron Conoco Phillips, Luk Oil Panamerican, Petroperú, Westport Petrleum Inc., Clark Oil Trading Co. y BP British Petroleum.