Son reptiles que son atrapados por vecinos de la zona para luego comercializarlos en otras ciudades del Pacífico, así como en países vecinos.
Con el fin de contar con la preservación de la especie se creó el Centro de Conservación de Vida Silvestre “Miguel Facussé”, establecimiento a través del cual se han liberado más de 12,000 iguanas desde su fundación en 1996.
El fin de semana no fue la excepción, ya que se lograron liberar unas 1,000 iguanas, animales que podrán desplazarse por las 2,085 hectáreas de la isla, donde, según los cálculos de los expertos, sobrevivirá solo el cinco por ciento de ellas. Antes de ser insertadas al ecosistema de la isla, las iguanas son reproducidas, cuidadas y alimentadas en el centro a lo largo de 12 meses.
La inversión anual supera los 600,000 lempiras de acuerdo con los encargados del establecimiento. La isla de Zacate Grande, por su clima, es el hábitat natural de la iguana verde, reptiles que solo pueden sobrevivir en un territorio entre los 0 y 600 metros sobre el nivel del mar, de acuerdo con el equipo de cuidadores.