La Ley Especial de Energía Eléctrica, aprobada en mayo de 2022, marcó un punto de inflexión en el sistema energético hondureño, con el objetivo de resolver los problemas estructurales del sector y reducir el impacto económico en el Estado y los usuarios, aseguran autoridades del sector energético.
Erick Tejada, gerente general de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica y ministro de Energía, dio esta mañana una conferencia en Casa Presidencial sobre los “cambios y logros en materia de energía”.
Tejada aseguró que uno de los cambios más relevantes de la ley fue la modificación en el esquema de pago a los generadores, sustituyendo el pago fijo de potencia. “Este ajuste redujo la tarifa de 10.39 a 8.78 lempiras, lo que ha representado un ahorro acumulado de 820 millones de lempiras en cuatro años”.
Otro pilar fundamental, para el ministro de Energía, fue la política de subsidios dirigida a los hogares con un consumo menor a 150 kilovatios hora al mes, “lo que permitió que miles de familias, en promedio mes a mes, no pagarán energía eléctrica”.
En cuatro años, el Estado erogó 7,750 millones de lempiras en subsidios, mientras que el subsidio directo a la tarifa eléctrica representó 1,500 millones de lempiras.
Las autoridades señalaron que en 2023 y 2024, las olas de calor provocaron una sequía severa, especialmente en 2024. Ante este escenario, la decisión presidencial fue subsidiar la tarifa para evitar incrementos en el costo de la energía, “logrando mantenerla estable durante el último trimestre y alcanzar una reducción cercana al 28%”, agregó el ministro a los presentes en la comparecencia.
Recordó que en los últimos seis meses de 2021 la tarifa eléctrica aumentó un 20%, alcanzando los 6.39 lempiras por kilovatio hora, mientras que actualmente se ha cerrado en 4.61 lempiras, posicionando a Honduras con una tarifa residencial más baja que El Salvador y Guatemala.
Como parte del proceso de reestructuración, Tejeda recordó que el Gobierno renegoció 18 contratos, “lo que permite un ahorro anual de 2,200 millones de lempiras y un beneficio acumulado de 30,000 millones de lempiras durante la vigencia de los contratos”.
Licitación para evitar apagones
Entre 2023 y 2025, el ministro aseveró que el Estado invirtió 7,400 millones de lempiras en reducción de pérdidas, “logrando recuperar 4,000 millones”. De mantenerse los esfuerzos actuales, se proyecta que para diciembre de 2026 la Enee alcance el punto de equilibrio, reduciendo al menos tres puntos porcentuales adicionales.
El actual gobierno dejará una deuda total de 108,000 millones de lempiras, habiendo generado entre 2022 y 2026 cerca de 7,000 millones de lempiras solo en pagos de intereses.
Destacó proyectos estratégicos como la modernización de la central hidroeléctrica El Cajón, con un 70% de avance y previsto para concluir en abril, así como la línea de transmisión en El Negrito, Yoro, clave para el litoral atlántico.
Las autoridades exhortaron a la administración entrante a no interrumpir los procesos de licitación en curso, como los 1,500 megavatios de energía.
Aseguró que “cuentan con respaldo de un consultor internacional y líneas de crédito por 300 millones de dólares”, por lo que advirtió que “modificar el cronograma podría provocar racionamientos (apagones) entre 2027 y 2029”.
También destacaron la necesidad de continuar la integración del sistema de distribución, con acompañamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) para reducir pérdidas y mejorar los indicadores financieros de la Enee.