Las pandillas juveniles conocidas como 'maras' operan en los siete países centroamericanos con un total de 70 mil miembros, pero no son la fuente más crítica del alto índice de violencia y criminalidad que afecta a la región, según un informe de las Naciones Unidas.
Junto a las pandillas están la geografía, el subdesarrollo, tráfico de drogas, historia de violencia de los estados y la corrupción pública que contribuyen a debilitar el capital humano y social, afectar negativamente el clima de negocios y socavar la democracia, según el informe 'Crimen y Desarrollo en Centroamérica'.
Antonio María Costa, director de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen, dijo en la presentación del estudio que en Centroamérica 'hay países pobres atrapados en una encrucijada, con una enorme población de jóvenes y altos índices de desempleo y desigualdad en los ingresos'.
Amplio estudio
El informe, presentado en la sede de la Organización de los Estados Americanos, es el primero de su tipo que elabora las Naciones Unidas sobre Centroamérica. El trabajo, según Costa, demandó más de un año y fue realizado en coordinación con organizaciones multilaterales como la propia OEA y el Banco Interamericano de Desarrollo.
José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, dijo que el informe debería llamarse más bien 'crimen y pobreza' por la relación directa entre ambos fenómenos sociales e hizo notar que el tema no era nuevo para la organización que ya le ha dedicado tiempo y recursos a su estudio y discusión en años recientes.
'Desde hace varios meses nosotros venimos insistiendo en que el tema de la violencia debe ser parte de nuestro discurso político cuando hablamos de política pública, gobernabilidad, desarrollo y democracia', dijo.
'Espero que el trabajo que vamos a seguir haciendo vaya en esa dirección para ver más atención y más cooperación en este aspecto'. El informe considera como Centroamérica a Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. En la mayoría de ellos, la historia está plagada de conflictos de guerras civiles y la respuesta autoritaria a los levantamientos insurgentes.
Estadísticas
36 mil miembros
Según el estudio son los afectados por el problema de las pandillas en Honduras.
5 por ciento
Del total de todos los delitos son cometidos por menores de 18 años.
Pandillas, un fenómeno mutante
San Salvador. Las pandillas se han convertido en un 'fenómeno mutante, relacionadas con el crimen organizado y el terrorismo', afirmó el presidente salvadoreño Tony Saca.
'Las pandillas están relacionadas con el crimen organizado, de alguna manera se mantienen esas estructuras que causan tanto daño y ahora han pasado al tema de la extorsión', expresó Saca.
Afirmó que 'el fenómeno muta y esto es muy peligroso para la seguridad regional'.
Saca dijo que no se descarta que las pandillas tengan 'relación con el narcotráfico, con la extorsión y también relación con el terrorismo, esto no se puede descartar'.
Las maras MS y la Mara 18 tienen presencia en los principales barrios del país, además poseen nexos internacionales.