Tal como lo habían anticipado, los cafetaleros remitirán nuevamente al Congreso Nacional el reglamento de comercialización del café, el cual regula los pesos y medidas debido a las enormes pérdidas que están teniendo los campesinos por la “estafa” de la que son objeto cuando venden su grano.
El reglamento de comercialización actual no establece una medida para la venta, por lo que en muchos departamentos, esta se realizan a través de latas o galones.
La intención de reformar el reglamento a mediados de este año derivó en una pugna entre algunos intermediarios e Ihcafé (Instituto Hondureño del Café); pero el impacto que están recibiendo los campesinos por la caída de precios a nivel internacional así como los efectos de la roya obligan a establecer las bases para asegurar los ingresos justos para unas 110 mil familias cafetaleras del país.
Durante la asamblea ordinaria de delegados de la Anacafeh (Asociación Nacional de Cafetaleros de Honduras) fue evidente el descontento de los finqueros. “Perdemos un 55% del costo por quintal, debido a que se nos escalfan por la enfermedad, grano malo y humedad, lo cual le resta peso al café. Esto significa que si vendo a 3,200 lempiras el quintal, nos reducen 1,700, lo cual no lo vemos justo”, expresó Gaín Sabillón, delegado de Santa Bárbara.
“Un productor que debería entregar seis latas que corresponde a un quintal, hoy está entregando ocho latas, eso quiere decir que lata y media se la está quedando el intermediario. De aprobarse la reforma, beneficiaría a unos 19 mil productores solo en nuestro departamento”, ejemplificó Martín Rodríguez, delegado de El Paraíso.
La intención de los cafetaleros es que cuando los diputados del Congreso Nacional regresen del receso, las autoridades del Ihcafé y todas las organizaciones de productores definan la libra como medida única, ya que especialmente en Francisco Morazán, El Paraíso y Olancho hay más anomalías en la medición.
Pese a lo anterior, aún se tiene un retraso. “Lo que ocurre es que hay una diferencia entre las libras españolas y las inglesas, esto está en discusión todavía, queremos que exista una sola medida y para eso tenemos que definir las libras”, ratificó Jorge Lanza, presidente del Anacafeh.
Mario Palma, asesor de la junta directiva del Anacafeh, enfatizó que aunque la reforma de la Ley de Comercialización del Café ha tenido mucha oposición de los intermediarios, calculan que a inicios de 2013 ya estará vigente.
“Ellos (los intermediarios) deberán cumplir la ley, esta posteriormente deberá ser debatida por el Consejo Nacional del Café. Es un hecho que no se puede continuar vendiendo por medidas volumétricas que solo dañaron la economía del productor”, sentenció.
Roya
El beneficiar a los cafetaleros también depende de atender la emergencia que existe en toda Centroamérica por el ataque severo de la roya, enfermedad que ocasiona la pérdida en la producción de café.
René Velásquez, delegado de Francisco Morazán, dijo que la enfermedad está afectando más a los cafetales viejos y solicitó que se dé una pronta atención a lo campesinos.
“Necesitamos fumigación, fertilización y poda de los árboles”, solicitó.
Sobre este punto, Lanza señaló que aunque se sabe que el Ihcafé tiene un plan estratégico, deberán esperar hasta que termine la cosecha en enero para lanzar un programa fuerte para combatir la roya rn todo el país.
Mario Ordóñez, gerente técnico de la institución, sostuvo que la inversión solo en fertilizantes será de 300 millones de lempiras.
Lanza anunció también que “el Ihcafé está en proceso de adquirir bombas para fumigar en gran escala la mayoría de fincas que se puedan para combatir el hongo. Si dejamos que la enfermedad avance nos causará enormes pérdidas”.
“El café aún está en los árboles, no se ha perdido, pero es probable que pierda calidad. Aún así, vamos a estimar una cosecha de 7.4 millones exportables y 400 mil de consumo nacional”, prosiguió.
Manuel de Jesús Urbina, delegado de Comayagua, está en desacuerdo con la opinión del presidente de Anacafeh.
“Las pérdidas, según mis cálculos, serán de un 10% y no creo que afecte la calidad en Comayagua porque nosotros clasificamos el producto para exportación y el interno”, aclaró.
“En comparación con otros años el brote es fuerte, nos atacó la esencia de la producción”, añadió.
Jorge Arturo Muñoz, delegado de Lempira, confirmó que el ataque es severo; sin embargo, las variedades que se sembraron en el municipio de San Marcos tuvieron poca afectación. “Hay fincas que tienen un fuerte ataque, especialmente las sembradas con catuaí amarillo y rojo, de las que tienen variedad Lempira, y 90 no han salido afectadas”, aseguró.