Paciencia, comprensión, confianza y perseverancia son las claves para que el proceso de paz que iniciaron las pandillas hondureñas tenga éxito, según monseñor Rómulo Emiliani, quien fue nuevamente mediador de estos grupos, esta vez para que dieran su declaración de paz a la sociedad y el Gobierno.

Tras el torbellino mediático que se vivió el pasado martes con las conferencias de prensa brindadas por las maras, Emiliani tuvo ayer otro agitado día y hasta por la noche le dio su entrevista a Diario LA PRENSA, cuyo equipo periodístico le dio a conocer que el Gobierno crearía un comité de seguimiento para el proceso de paz declarado por las pandillas.

“No lo sabía. He tenido un día totalmente ocupado, pero me parece excelente este paso de las autoridades. Es fantástico y esperamos que se cumpla”.

Además, el obispo auxiliar de San Pedro Sula, al enterarse del “apoyo total” que ofreció el Gobierno para que tenga éxito la iniciativa de frenar la violencia que prometieron las pandillas, resaltó la importancia de esta posición.

“Me parece una declaración muy importante del Gobierno porque ahora debemos pensar en comenzar una iniciativa no solo para apoyar a quienes están en prisión, sino también a los que ya cumplieron sus penas, están en las calles y quieren trabajar, porque han prometido no involucrarse nunca más en actividades delictivas. Sería excelente ofrecerles una formación técnica para que aprendan formas de ganarse la vida trabajando en áreas específicas”.

Trabajo, trabajo y más trabajo

Monseñor enfatizó en que el único camino para lograr que el pacto sea realidad es que todos los sectores unan esfuerzos.

“El trabajo va a ser complicado. Este es un camino, es un proceso de paz. Va a haber muchos obstáculos. No podemos cantar victoria. Es un proceso lento, complejo y de mucha perseverancia, paciencia, comprensión y confianza, pero hay que trabajar mucho todavía, aunque esa declaración de ellos (las pandillas hondureñas) nos ha emocionado mucho, pero ahora viene toda la parte operativa de todo esto. Es importante que todos aporten en el proceso de paz”.

Emiliani manifestó que le causó una felicidad enorme ver la respuesta tras la declaración de las pandillas.

“Ha sido sorprendente la reacción de la sociedad y de la empresa privada al decir que están dispuestos a dar empleo a personas de las pandillas que quieran ganarse la vida trabajando, una muestra de que son gente noble, con ganas de que el país mejore. Me agrada ver además la mente abierta y positiva de la población en los comentarios que he escuchado hasta ahora, pues es que todos en Honduras tenemos sed de paz”.

El nuevo centro penal

El representante de la Iglesia Católica, quien es también presidente del comité pro construcción del nuevo centro penal en San Pedro Sula, se refirió a este proyecto.

“Estamos trabajando, pero aún esperamos que la tasa de seguridad nos dé los primeros aportes. Pompeyo Bonilla me prometió cuatro partidas de 20 millones de lempiras para este proyecto, pero él ya no es ministro de Seguridad y ahora tenemos que ver al nuevo ministro Arturo Corrales, qué nos dice. Todavía no tengo programada ninguna reunión con él”.