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La página del millón de dólares

  • Actualizado: 27 enero 2007 /

La cuestión empezó como el sueño de una noche de verano, un punto de partida “muy Shakespeare”. Veamos la escena: un inglés de 21 años, Alex Tew, recostado sobre su cama, con un cuaderno de notas sobre las sábanas y la cabeza en estado de ebullición en busca de un proyecto que le proporcionara suficiente dinero como para financiar sus estudios... y algo más.

La cuestión empezó como el sueño de una noche de verano, un punto de partida “muy Shakespeare”. Veamos la escena: un inglés de 21 años, Alex Tew, recostado sobre su cama, con un cuaderno de notas sobre las sábanas y la cabeza en estado de ebullición en busca de un proyecto que le proporcionara suficiente dinero como para financiar sus estudios... y algo más.

Poco a poco, el papel blanco se convirtió en un sarpullido de dibujos, una metáfora visual de una idea que pensó podría funcionar: una página de internet dividida en pequeñas cuadrículas que sumaban un millón de píxeles. Si conseguía vender cada pixel por un dólar, tendría un millón de dólares.

“Se trataba de transmitir la idea de lo que quería hacer: una obra que perdurara en la historia de internet”.

En resumen, una peculiar ventana a disposición de miles de empresas, un escaparate que costaba muy poco y podía lograr una difusión masiva... si tenía un poco de suerte. Y la tuvo.

Empezó a vender sus píxeles, en celdas de diez por diez, cien dólares en total, después del verano. A día de hoy, apenas cuatro meses después, su página rebosa optimismo: 999 mil píxeles adjudicados y 999 mil dólares en su cuenta corriente.

Los últimos mil píxeles los ha puesto a subasta en ebay: un remate acorde con la idea inicial.

Deudas de universidad

Alex Tew, que vive en Wiltshire, Inglaterra, decidió utilizar la “moneda franca” en internet, el dólar, en lugar de la libra o el euro. “Era más barato y también más universal”, opina este estudiante de dirección de empresas que, quizá, ya haya hecho el mejor negocio de su vida.

Aquella noche de verano le asaltaba la imagen de algunos conocidos que se habían pasado entre quince y veinte años pagando las deudas de la universidad, los cursos de posgrado, el alquiler del piso, los viajes... Y no quería que eso le ocurriera a él.

“Ahora, con el dinero en el banco, podré comprarme un coche”, ha dicho en plena euforia.

Los diez mil bloques de cien píxeles cada uno de ellos han acabado en manos de miles de empresas, con abundante presencia de casinos online, páginas de relaciones personales, lugares de descarga de música o hasta una galería de arte en Tel Aviv, por citar algunos polos opuestos de este escaparate de consumo moderno.

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La publicidad le generó más tráfico. Cuatro meses después, dos mil clientes compraron anuncios, entre ellos el diario The Times.

“Ideas locas”

Tew se ha comprometido a que milliondollarhomepa ge.com siga “viva” un mínimo de cinco años, hasta finales de 2010, aunque en su mente ronda la idea de una permanencia, en función de cómo evolucionen sus finanzas en los próximos años para pagar su mantenimiento.

“Todo en internet es demasiado efímero, por eso veo esta página como una cápsula del tiempo”, escribió en su carta de presentación ante los posibles clientes.

Internet es un territorio propicio para las “ideas locas”. La mayoría de ellas se difuminan en el ciberespacio como una gota de agua en el océano, pero otras prosperan.

Este joven con iniciativa consiguió vender sus primeros mil píxeles con relativa facilidad, y con ese aval, envió un correo electrónico a infinidad de medios.

La publicación de la noticia engordó día a día el negocio, a un ritmo que, desde luego, el ingenioso Tew nunca hubiera imaginado.

Su historia apareció en los grandes periódicos de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania, sobre todo, hasta crear la sensación de que su meta era ya un hecho, incluso cuando estaba a medio camino, y no una posibilidad.

El 9 de diciembre llegó a los 844 mil píxeles, después de aparecer en el Wall Street Journal y en otros diarios económicos. Y estos días, al cabo, ha cruzado la línea de llegada, 999 mil dólares, más el regalo que le proporcionará la casa de subastas ebay.