Vivir en solidaridad, compartir el amor y el dolor, luchar por la paz y abolir la violencia es la enseñanza de la época de Navidad.
Esta es la parte toral del mensaje de la Iglesia Católica en conmemoración al nacimiento del Hijo de Dios, plasmado en el editorial del semanario Fides, titulado “Navidad feliz”.
'“La solidaridad que surge de la Encarnación de Jesús nos hace llegar a la conclusión de la igualdad esencial de todas las personas; hermanadas como hijos de Dios que son y llamadas a vivir solidariamente. Destinadas a compartir el amor y el dolor, a luchar por la paz y abolir la violencia, a vivir para servir a los demás”, cita el editorial del órgano de difusión oficial de la Iglesia Católica. “Este es el verdadero sentido de la Navidad”, destaca.
El mensaje es propicio para acrecentar la paz, la unidad y el valor del ser humano.
“Que para los hondureños esta Navidad sea un espacio de oración y reflexión acerca del infinito amor de Dios para con cada uno de nosotros. Y que en agradecimiento haya un compromiso sincero de trabajar por la paz, la seguridad y el entendimiento entre todos”, cita el editorial.
Honduras es un país en donde la mayoría de sus habitantes profesan una auténtica fe religiosa. Por lo tanto, se considera que la Navidad es aún una fiesta espiritual. Una fiesta que se celebra con preparación previa, en el tiempo litúrgico del Adviento. La Iglesia destaca que a través de la Palabra de Dios, la oración intensa y la vida sacramental, como propuestas de Adviento, se van suscitando cambios en el corazón de las personas que han decidido buscar a Dios con sinceridad. “Además, se da el cambio de concepciones y costumbres egoístas, haciendo que se desarrolle en el corazón de los fieles un profundo sentido de solidaridad con el prójimo”, resalta.
Amor al prójimo
La Iglesia Católica recuerda la realidad en que nació el Hijo de Dios, en un pesebre, dependiente y necesitado.
Esto hace posible que el entendimiento de hombres y mujeres se abra para aprehender los valores de un amor purificado, el amor, la alegría y la paz, “que permiten superar la ceguera del egoísmo humano”. El Hijo de Dios que nace en los corazones, especialmente en cada 25 de diciembre, “no se impone con su fuerza y poder, sino que se presenta pobre (para que nadie se sienta excluido de su amor) y débil para solicitar la amistad amorosa de toda persona que, libremente, quiera acoger el Reino de Dios en su corazón”.
La Iglesia valora que ese amor que Jesús pide será medido por el amor de servicio que se tenga con el prójimo. “El prójimo es todo aquel que está delante de uno y que tiene necesidad, sin importar si es pariente o extraño, de que sea agradable o no; aunque se crea que es digno o no de ser ayudado”, cita el editorial.
“El amor que Cristo pide no tiene límites, no se agota, ni rechaza la suciedad y la miseria”, añade.
El 25 de diciembre se celebra el nacimiento de Jesús, un acontecimiento espiritual, de salvación.
“Es Dios mismo quien asume la naturaleza humana para hacer posible la Salvación de toda persona. Jesús que se hace hombre para que por el arrepentimiento y el perdón la humanidad entera pueda ser divinizada”, expresa la Iglesia Católica.
Lobo viaja a Nueva Orleans
El presidente Porfirio Lobo parte este día a Nueva Orleans, Estados Unidos, a pasar sus acostumbradas cortas vacaciones de Navidad y Año Nuevo con familiares que viven en esa zona.
Lobo viajó junto a su esposa, Rosa Elena Bonilla, y sus hijos a esa ciudad estadounidense, en donde permanecerán hasta el 30 de diciembre.
El gobernnate pasó a fiesta de Navidad en Juticalpa, Olancho, con sus seres queridos. Lobo tiene previsto dirigirse a la población con su tradicional mensaje de fin de año el 31 de diciembre, mediante cadena de radio y televisión, según el comunicado oficial de Casa de Gobierno. El Gobierno anunció el martes anterior que los empleados públicos disfrutarán de un asueto concedido para los días lunes 26 de diciembre y 2 de enero, para que puedan ampliar el tiempo con sus familias en este época.