15/05/2026
11:06 PM

La derecha gana terreno ante una izquierda débil

    San Pedro Sula, Honduras.

    La izquierda latinoamericana, impulsada por el Socialismo del Siglo XXI, logró encumbrarse en la región hasta llegar a pintar el mapa casi completamente de rojo, pero una década después, la derecha, con un liderazgo replanteado, contraataca y recupera aceleradamente el terreno perdido.

    En 2008, a excepción de México, El Salvador y Colombia, todos los países del subcontinente estuvieron gobernados por líderes que comulgaban o flirteaban con el Socialismo del Siglo XXI que el presidente venezolano Hugo Chávez (1954-2013) intentó propagar por la región.

    Socialismo
    Nicolás Maduro (Venezuela), Daniel Ortega (Nicaragua) y Evo Morales (Bolivia) pregonan el Socialismo del Siglo XXI.

    En 2019, la derecha domina, tras obtener una batería de triunfos en las urnas, ejerce el poder en la mitad de los países de América Latina, particularmente en las economías más desarrolladas.

    Sin embargo, la fauna ideológica muestra diferentes tonalidades y ambos bandos oscilan entre el visceral radicalismo y una inteligente y estratégica versión light.

    Entre los líderes de la izquierda, por ejemplo, los presidentes Nicolás Maduro (Venezuela) y Evo Morales (Bolivia) mantienen el discurso contra “el imperialismo yanki”, que data de la guerra fría, mientras Andrés Manuel López Obrador (México) ha conversado por teléfono con Donald Trump para mantener una relación bilateral armoniosa y establecer acuerdos en comercio, migración, desarrollo y seguridad.

    Potencias económicas de América
    México y Brasil, las economías más grandes de la región, son gobernadas por líderes de bandos antagónicos: Andrés Manuel López Obrador (izquierda) y Jair Bolsonaro (derecha). Los socialistas Evo Morales y Nicolás Maduro, mediante reformas constitucionales, pretenden manterse en el poder. Mientras Salvador Sánchez dejará el poder.

    El escritor, periodista y politólogo Carlos Alvarado Quesada, presidente de Costa Rica desde mayo de 2018, reconoció esta semana como mandatario interino de Venezuela a Juan Guaidó, es decir, no es partidario de que Maduro continúe en el poder.

    “Costa Rica reconoce la proclamación del señor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Abogamos por el diálogo, la paz y nuevas elecciones libres”, publicó en su cuenta de Twitter Alvarado Quesada, líder de centroizquierda que ascendió al poder a través del Partido Acción Ciudadana (PAC) de ideología socialdemócrata y progresista.

    En la derecha, por ejemplo, el exmilitar Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, detesta a los comunistas, a la comunnidad gay y a ciertos extranjeros en su país. Mientras Juan Carlos Varela, presidente de Panamá, contra el disgusto de Estados Unidos, se ha reunido con el presidente de China comunista, Xi Jinping.

    Andrés Manuel López Obrador gobierna a México.
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    presidentes de izquierda: El Salvador, Nicaragua y Costa Rica están gobernados por líderes de izquierda.

    Varela, quien emergió del conservador y derechista Partido Panameñista, estableció relaciones diplomáticas y negocios con China, uno de los grandes rivales de Washington.

    El argentino Fernando Dopazo, consultor y asesor de un sinnúmero de políticos de América Latina, no cree que la región esté equilibrada ideológicamente. Él observa “un cambio de ciclo”.

    “Como suele suceder, ha pasado década tras década y ahora hay muchos Gobiernos de derecha y centro derecha. De izquierda queda Uruguay con el Frente Amplio, Bolivia y México (...) con la particularidad de que sí podemos decir que Andrés Manuel es de izquierda y, descartamos, dejamos de lado, a los regímenes autoritarios o con democracias dudosas como Nicaragua y Venezuela”, dijo en una entrevista con LA PRENSA.

    Dopazo, quien conoce perfectamente el escenario político de Honduras, es del criterio que entre los ciudadanos “no hay preferencias por estereotipos de liderazgo en América Latina”, y cree que cada país, “dependiendo del momento o del contexto, elige entre la oferta que la política le da uno u otro modelo de liderazgo”.

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    presidentes Guatemala, Honduras y Panamá están bajo la dirección de presidentes de derecha.

    Durante las campañas electorales, dice Dopazo, los candidatos presidenciales “tratan de ser disruptivos y después hay un abismo de diferencia en cuanto a formación, en cuanto a lo ideológico, a su forma de ser, incluso entre tipos del mismo perfil ideológico”.

    “Honduras, Argentina, Colombia, Brasil, Chile y Perú son gobernados por la derecha, pero si uno agarra a Juan Orlando, Bolsonaro, Macri, Piñera y Vizcarra no tiene nada que ver el uno con el otro”, explica.

    Tras la muerte de Hugo Chávez en 2013, el Socialismo del Siglo XXI entró en un proceso de debilitamiento hasta desembocar en la pérdida del poder en varios países: de 16 (en 2008) a 10 (2019).

    La estructura internacional que agrupaba a los líderes izquierdistas, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), ha perdido protagonismo.

    Frente a una debilitada izquierda, la derecha aprovecha para robustecer su estructura bajo el padrinazgo de un presidente ultraconservador en la Casa Blanca.

    “Hace menos de 10 años, teníamos una reconversión por el proyecto del Socialismo del Siglo XXI, pero en los últimos años, hay una reversión hacia los gobiernos de derecha. Esto sucede porque los gobiernos de izquierda se convirtieron en autoritarios. La contraoleada de la derecha es una respuesta a la represión de los gobiernos de izquierda”, considera Sandra Amador, catedrática de sociología en Ceutec de San Pedro Sula e investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

    Amador advierte que, mientras Trump se mantenga en el poder y Estados Unidos ofrezca apoyo, en la región habrá más presidentes de derecha, pero “estos también se convierten en autoritarios”.