29/11/2022
12:01 AM

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La comunidad LGBTI vive atemorizada por la violencia en Honduras, dice una activista

Los miembros de la comunidad LGBTI tienen esperanza de que la situación de violencia que les afecta en el país mejore con la llegada de Xiomara Castro a la Presidencia de Honduras.

Tegucigalpa, Honduras.

La comunidad LGBTI en Honduras, donde cinco miembros de ese colectivo fueron asesinados este año, vive día a día atemorizada por la violencia que le afecta en un país con posturas machistas y cada vez más hostil para sus integrantes, dijo este lunes a Efe la activista trans Rihana Ferrera.

“La realidad que vive la comunidad es desierta, a veces no sabemos si vamos a vivir o no al final del día, es atemorizante cuando visitamos a las compañeras trans que ejercen el comercio sexual (...) estar un rato en una esquina es una zozobra porque pasa una cantidad de personas insultando, agrediendo”, subrayó Ferrera.

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El país centroamericano es “un Estado de mucho machismo, hay mucho fundamentalismo religioso, esto ha ocasionado el odio, el desprecio y la discriminación hacia las personas LGBTI”, señaló la también directora de la Asociación de Derechos Humanos Cozumel en Honduras.

CONTEXTO DE VULNERABILIDAD

La población lésbica, gay, bisexual, transgénero e intersexual (LGBTI) vive en un “contexto de vulnerabilidad” en Honduras, donde cinco de sus miembros fueron asesinados este año, una situación que “preocupa y alarma” a Ferrera.

“Falta mucho por hacer, hay muchas barreras por romper, el tema de los derechos es una lucha social que desde la comunidad seguimos trabajando”, agregó.

Desde 2009 han sido asesinados en Honduras 405 miembros de ese colectivo, de ellos 5 en 2022, precisó la activista, quien considera “alarmante” la violencia en el país contra la comunidad LGBTI.

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“Hay una saña, odio y desprecio hacia esta comunidad que se refleja en la forma en como matan (a sus miembros)”, cuestionó Ferrera, quien reclamó protocolos de investigación de esos crímenes.

CADA DÍA MÁS HOSTILIDAD

La nación centroamericana “sigue siendo cada día más hostil, pero tenemos la esperanza que con el nuevo Gobierno socialista y demócrata podamos ser parte para trabajar en conjunto, formular y crear propuestas para el bien común y erradicar la violencia para las personas vulnerables”, explicó.

Los miembros de la comunidad LGBTI tienen esperanza de que la situación de violencia que les afecta en el país mejore con la llegada de Xiomara Castro a la Presidencia de Honduras.

“Es necesario erradicar la violencia y la discriminación hacia las personas vulnerables, no solo para las personas LGBTI, sino también para la juventud y grupos en situación de vulnerabilidad que día a día se miran en situaciones hostiles por la violencia que se vive en el país”, enfatizó Ferrera.

MÁS INCLUSIÓN

Pidió a las nuevas autoridades de Honduras “alzar la voz” y “unirse a la lucha” para alcanzar la inclusión de las personas LGBTI, acabar con la violencia y la impunidad que rodea los crímenes de ese movimiento.

“Necesitamos más espacios laborales, inclusivos en educación, salud y seguridad”, subrayó la activista, quien abogó por la creación de “protocolos de atención diferenciada” hacia personas vulnerables.

Destacó la importancia de que el país adopte medidas para prevenir y erradicar la violencia contra la comunidad lésbica, gay, bisexual, transgénero e intersexual.

Además, de la violencia, las personas trans y de género diverso sufren la ausencia de reconocimiento legal y registral de la identidad de género.

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Ferrera promueve la aprobación de una ley de identidad de género en Honduras, donde hasta ahora “no ha habido avances” sobre ello.

“En la legislatura no tenemos avances, para nosotros es sumamente preocupante y esperamos poder sentarnos (con el nuevo Gobierno) para generar diálogo, protocolos o acciones que beneficien a la comunidad LGBT”, señaló.

La mayoría de los casos de violencia o agresiones no se denuncian por miedo a represalias o por desconfianza en las autoridades y, en las pocas ocasiones en las se interponen denuncias, “no proceden porque no llevamos el nombre de la persona que nos agredió”, aseguró la activista.