El ex presidente Manuel Zelaya también habría dilapidado cantidades millonarias de la partida confidencial de la Casa de Gobierno.
Esta situación es investigada por el Tribunal Superior de Cuentas, TSC, a petición de la Fiscalía contra la Corrupción, a raíz de la denuncia de mal manejo de fondos para la Encuesta y Cuarta Urna.
“Tenemos que esperar que los órganos contralores investiguen, en una auditoría, la asignación presupuestaria, a la ejecución del presupuesto; el problema es que si se sometieron a partidas confidenciales o si se asignaron desde Finanzas”, manifestó el fiscal especial contra la Corrupción, Henry Salgado.
El que ostente la categoría de confidencial no impide que el ente contralor pueda investigar qué fondos se utilizaron en dicha partida.
“Hay una auditoría del TSC que tiene que establecer cuál es el uso de esa partida confidencial dentro de los cánones enmarcados en la ley y las atribuciones que tenga el Presidente o cualquier miembro del gabinete”, explicó. “Tenemos que ver la modalidad que hicieron (el gasto para financiar el proyecto de encuesta). No podemos decir nada en este momento hasta que tengamos el informe del Tribunal”, indicó.
La entidad contralora practica una auditoría en Casa Presidencial, la cual incluye el uso de fondos para el cuestionado proyecto de Encuesta y Cuarta Urna. “Estamos trabajando con el Tribunal Superior de Cuentas, que es el que tiene que hacer una auditoría de todos los fondos. Tenemos que esperar los informes de los órganos contralores”, dijo. Una vez documentadas las averiguaciones, el TSC y la Fiscalía determinarán si se deducen responsabilidades civiles, penales o administrativas, según sea su competencia.
Paracaidistas
La nueva administración del presidente Roberto Micheletti detectó unos 300 empleados que formaban parte del personal “fantasma” contratado en la gestión de Manuel Zelaya.
El nuevo ministro del Staff Presidencial, Javier Valladares, confirmó que la sede del Ejecutivo gastaba seis millones de lempiras en pagos a nombre de estos ciudadanos que no iban a laborar, pero sus sueldos se emitían.
La planilla de Presidencial ascendía a 400 trabajadores, pero sólo cien, entre empleados directos con oficinas y enlaces, son los que cumplían su labor.
Otra anomalía es que la ex administración de Zelaya sólo reportaba pagos de tres millones mensuales, cuando en lo que realidad cancelaba eran nueve millones.
La diferencia de seis millones corresponde a los “trabajadores fantasmas”.
“Simplemente no cuadra, revisamos la planilla de 2008 y la que conseguimos revisando la documentación y vemos que hay una diferencia de tres veces lo que se publicaba que se pagaba y lo que no”, dijo Valladares.
Ayer llegaron trabajadores que se habían ausentado de Presidencial desde la sustitución de Zelaya, para conocer su suerte.
Valladares indicó que se revisarán cuántos de éstos cumplían con sus labores para dejarlos en sus cargos y despedir a los que eran paracaidistas.
“A los que no vinieron se les buscará en sus casas para que digan dónde tenían sus oficinas”, explicó.
El funcionario indicó que se encontró una cantidad supernumeraria de asesores que ganaban entre 40 mil y 80 mil lempiras, por lo que se procederá a depurar el listado para quedarse con lo necesario.
Otro derroche cometido por Casa Presidencial en tiempo de Zelaya fue la contratación de aviones y helicópteros, aseguró Valladares.
Piden combatir corrupción
Representantes de la Unión Cívica Democrática, UCD, exigieron ayer que los actos de corrupción no deben quedar impunes en pronunciamientos entregados a autoridades del Ministerio Público, MP y el TSC.
En el manifiesto, la UCD expone que “la reconstrucción de Honduras deberá fundarse en la ética. La moralización del devenir histórico reside en el combate efectivo de la corrupción”.
Mel confirma que iba a pagar 15 millones para mesas de “la cuarta”
Tegucigalpa. En su viaje a República Dominicana, el ex presidente hondureño Manuel Zelaya Rosales confesó que efectivamente invirtió 15 millones de lempiras, de los que salieron en carretilla del Banco Central de Honduras, sólo para el pago de las personas que estarían en las mesas electorales el 28 de junio pasado, día en que en aplicación de la Constitución de la República se le sucedió en el poder.
Zelaya, además de su confesión de auspiciar con fondos públicos un acto declarado ilegal, dijo que está dispuesto a presentarse a la justicia y negó también que tenga una tarjeta de crédito a cuenta del Gobierno, con la que se gastó 80 mil dólares en tres días.
En una entrevista que concedió a una cadena televisora dominicana dijo que mantiene su postura de un golpe de Estado, sin reconocer que la Constitución lo suspendió.
“Siempre estoy sujeto a la justicia, la verdad es que yo nunca he tenido una demanda en mi vida, ni en mi vida personal, ni en mi vida pública, ni en mi vida comercial, ni en mi vida como empresario, ni en mi vida de negocios, ni en mi vida política y mucho menos en la administración del Estado. Las demandas han surgido esta semana, o sea que son demandas nulas, ilegítimas; pero aún así, estoy dispuesto a someterme a la justicia”.
“Cualquiera puede presentar la demanda, siempre y cuando se desarrolle el derecho a la defensa. Pero las demandas han surgido esta semana, me han puesto 18 demandas esta semana. Cuando hay un régimen arbitrario, esas demandas tendrán que ser juzgadas y tendrán que darme la oportunidad de defensa. Pero yo no he cometido delitos, yo no he cometido crímenes, o sea yo lo que tengo son demandas, ellos son los que tienen crímenes que tienen que pagar. Yo no tengo ningún problema, si alguien tiene algo contra su servidor tiene que presentarlo en los juzgados. Quiero hacer una salvedad en esto, hay que ser claros, la Corte Suprema de Justicia emitió una orden de captura a espaldas nuestras, posiblemente a posteriori de mi extradición, expulsión, de mi rapto, de mi secuestro, de mi expatriación de Honduras, la Corte emitió una orden de captura sin un juicio, si iniciaron un juicio lo hicieron secretamente en 24 horas”.