La Iglesia Católica plantea que “lo que más necesita Honduras para salir de su postración y atraso es la creación de nuevas estructuras que consoliden un orden social, político y económico en el cual desaparezca la iniquidad” que impera en el país.
A través del editorial del semanario Fides, la jerarquía católica pide en su reflexión
“no olvidar a los pobres”.
Según el editorial de Fides, la pobreza en Honduras creció un 5% durante el último año, lo que implica que más personas sufren de ese flagelo.
Por eso es necesario que “exista mayor producción y una forma más equitativa de distribución de la riqueza. Y así sea posible una convivencia ciudadana armónica y saludable que permita el logro de grandes consensos”.
Para la Iglesia, la pobreza debe ser considerada como “un mal social” que degrada a la persona que la padece.
En Honduras la pobreza permite que una persona sea “instrumentalizada” y “esclavizada”, lamenta la Iglesia.
En Honduras, 75% de las personas pobres viven con un dólar al día (20 lempiras), en su gran mayoría, este sector trabaja y vive en las zonas rurales. Más del 65% seguirá así hasta 2025.