Tres máquinas de mamografía del hospital San Felipe, que servían para tomar muestras y conocer si una mujer padecía de cáncer de mamas, se encuentran en mal estado.
Hace más de tres años, los aparatos dejaron de funcionar y nadie se ha preocupado por mandarlos a reparar.
Las máximas autoridades de este centro hospitalario han iniciado una campaña encaminada a recolectar la mayor cantidad de fondos para comprar al menos uno de los modernos aparatos, ya que el costo supera los 80 mil dólares.
La actividad se realiza aprovechando que octubre ha sido considerado a nivel mundial como el mes contra el cáncer de mama.
Deisy Martínez, jefa del departamento de radiología del San Felipe, aseguró que el 95 % del cáncer de mama si se diagnostica con tiempo se puede curar.