Tras ser electo presidente de la Junta Directiva Provisional del Congreso Nacional , el diputado José Tomás Zambrano aseguró que la votación registrada en el hemiciclo envía un mensaje de unidad al país y no representa una victoria partidaria, sino un triunfo para Honduras.
“No ganó el Partido Nacional hoy con esta votación, ganó Honduras”, expresó Zambrano, al destacar que la directiva provisional fue respaldada por diputados de distintas bancadas políticas.
Según el legislador, el resultado refleja la voluntad de construir consensos y priorizar los intereses nacionales por encima de las diferencias ideológicas.
Zambrano subrayó que el nuevo Congreso debe marcar distancia de los conflictos que han paralizado el trabajo legislativo en los últimos meses.
“La gente está cansada de ver a los políticos pelear, insultarse y ver un Congreso paralizado por más de siete meses”, afirmó, al tiempo que prometió un Legislativo activo, puntual y cercano a la ciudadanía.
Congreso abierto al diálogo
El presidente provisional anunció que durante los próximos cuatro años se impulsará una agenda basada en el diálogo y la tolerancia , trabajando de manera coordinada con el Partido Liberal , el PINU , la Democracia Cristiana y manteniendo apertura para que Libertad y Refundación (Libre) pueda introducir temas de interés nacional en la agenda legislativa.
Entre las prioridades inmediatas, Zambrano señaló la necesidad de conformar el próximo 25 de enero una comisión especial para impulsar reformas electorales , especialmente en lo relacionado con el funcionamiento del Consejo Nacional Electoral y la transmisión de resultados. “Por el capricho de un consejero no se puede detener un proceso electoral”, enfatizó.
Asimismo, indicó que el Congreso trabajará de forma complementaria con el próximo gobierno del presidente electo Nasry Juan Asfura, aclarando que no se trata de subordinación, sino de coordinación institucional para garantizar gobernabilidad y aprobación de iniciativas urgentes.
Zambrano adelantó que el Congreso podría iniciar sesiones ordinarias inmediatamente después de la instalación de la legislatura, con el objetivo de aprobar las leyes necesarias antes de la toma de posesión presidencial del 27 de enero. “La gente espera un Congreso que trabaje, que rinda cuentas y que sea transparente”, sostuvo.
Finalmente, reiteró que bajo su presidencia no se le cerrará la palabra a ningún diputado y que todas las fuerzas políticas tendrán espacio para participar. “Solo dialogando entre las fuerzas políticas podremos responder a lo que demanda el pueblo hondureño”, concluyó.