21/05/2024
11:42 AM

Las fuentes de agua estarán bajo riesgo por ola de calor

  • 06 febrero 2024 /

Durante el primer semestre de 2024 habrá temperaturas más altas que el año anterior lo cual creará condiciones para la propagación de incendios forestales.

SAN PEDRO SULA

Las fuentes de agua de todo el territorio hondureño estarán bajo riesgo durante el primer semestre de 2024 por la intensa ola de calor que creará condiciones favorables para la propagación de los incendios forestales.

Modelos predictivos de diferentes organizaciones internacionales, como el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés), advierten que en 2024 la temperatura promedio anual de la superficie del planeta será entre 1.43 y 1.69 ºC (más alta que las preindustriales).

Manuel Izaguirre, ingeniero agrónomo que se dedica a hacer planes de manejo de bosques, dice que “esta vez el verano será más extenso y las temperaturas serán más fuertes, lo cual es negativo porque crea condiciones para que haya más incendios forestales”.

“Cuando hay altas temperaturas, hay más incendios. Los incendios acaban con el bosque y afectan las fuentes de agua. Hemos visto que cuando hay veranos muy fuertes, las quebradas se secan. La situación es más crítica cuando las personas incendian el bosque o lo deforestan”, dijo Izaguirre.

En Honduras, el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) ha anunciado que los primeros cinco meses de 2024 “continuarán bajo la influencia del fenómeno de El Niño, con temperaturas fuertes, por arriba del promedio”.

Juan José Reyes, jefe del Sistema de Alertas Tempranas de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), dijo a través de la red social X que habrá temperaturas cálidas “a medida que vayamos entrando al mes de febrero, marzo y abril”, lo cual crearía condiciones para generar incendios forestales.

El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFE), con sede en Guayaquil, Ecuador, ha observado que en lo que va de 2024 hay “temperaturas más cálidas de lo normal en parte del Pacífico ecuatorial oriental, Caribe y Atlántico tropical norte”.

En su último boletín, el CIIFE indica que “El Caribe y el Atlántico tropical también continuaron más cálidos de lo normal.

El año pasado, según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se convirtió en el “más cálido jamás registrado” con una temperatura media anual del planeta que superó 1,45± 0,12°C los niveles preindustriales debido a la combinación del episodio de El Niño y el cambio climático.

Según esa organización, “todo apunta a que 2024 será, posiblemente, aún más cálido”.

Según la OMM, los efectos de El Niño en las temperaturas mundiales suelen ser más intensos después de que el episodio haya alcanzado su apogeo, por lo que 2024 podría ser aún más caluroso.

En el segundo semestre habrá más lluvias, probablemente, y bajará la temperatura levemente una vez que concluya la canícula en agosto, de acuerdo con diversas predicciones.

Científicos plantean nueva categoría (6) para huracanes

Redacción Ciencia (EFE). Un grupo de científicos especializados en clima y cambio climático ha propuesto una nueva categoría para clasificar los huracanes (la 6) ante los cada vez más intensos y destructivos fenómenos meteorológicos y con el fin de no subestimar los riesgos.

La escala actual que clasifica los huracanes (la llamada escala Saffir/Simpson) abarca cinco categorías: desde el 1, que suele causar daños mínimos con vientos de hasta 82 nudos (150 kilómetros por hora), hasta el 5, que puede ocasionar daños catastróficos con vientos que alcanzan los 135 nudos (250 kilómetros por hora).

Los científicos Michael Wehner, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (Berkeley Lab), y James Kossin, de la First Street Foundation, se han preguntado si la categoría 5 es suficiente para comunicar el riesgo real de los huracanes más destructivos ante un clima que cada vez se calienta más, y han sugerido en un artículo publicado en la revista PNAS la introducción de esa nueva categoría.

Plantean los investigadores que se abra una nueva categoría para los huracanes y tormentas en los que es previsible que se alcancen vientos superiores a los 300 kilómetros por hora.