08/08/2026
07:18 PM

Honduras deberá buscar la estadía permanente

Para el canciller de la República, Mario Fortín, el nuevo Gobierno deberá enfocarse en una sola meta: estadía permanente para los más de 80 mil hondureños que están bajo la protección del Estatus de Protección Temporal en Estados Unidos. Nada más.

    Para el canciller de la República, Mario Fortín, el nuevo Gobierno deberá enfocarse en una sola meta: estadía permanente para los más de 80 mil hondureños que están bajo la protección del Estatus de Protección Temporal en Estados Unidos. Nada más.

    Éste será quizá, apuntó Fortín, uno de los principales retos en política exterior del gobierno de Manuel Zelaya Rosales. “Reconozco que será una tarea dura y difícil, pero es algo que se debe comenzar desde los primeros días del gobierno siguiente. Ya nosotros hicimos los nuestro y esperamos que eso contribuya a lograr ese objetivo”.

    De hecho, continuó el canciller, se ha visto una reducción en el número de personas acogidas al TPS porque muchos de ellos han logrado la ciudadanía estadounidense. Eso, dijo, es un buen indicio que se puede lograr más.

    Ampliación

    Estas declaraciones se dan luego que el embajador de Estados Unidos, Charles Ford, manifestó el miércoles que su gobierno plantea como alternativa, programas de trabajo temporal para los más de 80 mil hondureños acogidos en el Estatus de Protección Temporal, TPS, en caso que este régimen no sea alargado en julio de este año, cuando se vence la última ampliación que esa nación le otorgó a los hondureños que residen en ese territorio.

    El canciller hondureño había advertido que en esta nueva ley migratoria se contemplaba la eliminación de los TPS, y que al mismo tiempo serían suplantados por otros regímenes aún desconocidos, y de allí la urgencia que se efectúen las gestiones al más alto nivel para pedir la estadía permanente.

    La problemática

    El panorama para Honduras no es muy claro, pues Estados Unidos ha otorgado ampliaciones al TPS durante siete años consecutivos y en la actualidad no hay ninguna razón de fuerza mayor que sirva de estímulo para que el Congreso, Senado y el propio presidente estadounidense, George W. Bush, consideren la posibilidad de ampliar el TPS.