La Comisión Especial del Congreso Nacional ayer comenzó a identificar en qué aspectos de su contenido valen las reformas del artículo 5 de la Constitución de la República, que desarrollan las figuras del plebiscito y el referéndum.
En la reunión se decidió aprobar un calendario de actividades de consulta, comenzando el próximo martes con los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, TSE, que ya tienen un borrador de un proyecto de reformas.
En el contexto del proceso de socialización, el diputado liberal Marlon Lara comentó que es importante reformar el artículo 5 de la Constitución para hacer más viable la aplicación del plebiscito y el referéndum. Sin embargo, cuestionó que los verdaderos problemas del pueblo hondureño en este momento son la falta de seguridad, falta de empleo, malas condiciones de salud y de educación y otros que forman parte de la agenda nacional.
El diputado liberal indicó que una de las reformas podría ser reducir de 51 a 40% el porcentaje de participación en la consulta de las personas registradas en el último padrón electoral. Ese mismo porcentaje es necesario para la aprobación de la consulta que se hará a la población. Ésas son las formas en que podemos hacer operativas las figuras del plebiscito y el referéndum, expresó Lara.
No al continuismo
Indicó que los países que se han mantenido fieles a su Constitución son los más desarrollados del mundo; pero aquellos que han cambiado la Carta Magna, como Ecuador, Bolivia y Venezuela, son países anarquizados que viven en la violencia y la sociedad está polarizada.
En consecuencia, comentó que en Honduras debemos ver esos ejemplos y tener una agenda nacional; no pensar en continuismo ni en reelecciones de Presidentes porque eso no es una solución, acotó.
El diputado del Pinu German Leizelar aclaró que no hay necesidad de convocar a una Constituyente para redactar una nueva Constitución.
Indicó que hay dos vías: una que el pueblo hondureño a través de la consulta ordene al Congreso Nacional reformar profundamente o redactar una nueva Constitución.
El otro paso sería que los diputados del actual Congreso Nacional se conviertan en constituyentes y en el marco de la ley, revisen y reformen la primera ley de la República.
Leitzelar aclaró que las reformas al plebiscito y el referéndum servirán para abrir una consulta popular adecuadamente con el fin de lograr una verdadera participación democrática.
“Los mecanismos deben garantizar que no se pondrá en riesgo al sistema democrático o que se hagan consultas sobre la forma de gobierno o reformen el sistema democrático; eso es lo que debe de quedar claro”, dijo Leitzelar.